viernes, 2 de mayo de 2008

DECÁLOGO DE FINO CUMPLIMIENTO


" YA HE CAMBIADO DE VIDA,
AHÓRRATE ALGUNOS CONSEJOS".


El presente decálogo recoge los compromisos que ya ha asumido con la vida D Fernando de la Riva en perfecto uso de razón y en plena recuperación de su corazón, y compromete a su vez a quien lo reciba a no preguntar o aconsejar de los siguientes temas, y a proveer de aquellas cuestiones materiales o espirituales que le fueran necesarias en busca del hedonismo maduro del interfecto.

1. Ya hago comidas sanas: me he retirado de los chiles y pimientas, así como de aquellas grasas por las que es preferible que no me preguntes para que no se me haga la boca agua.
2. He dejado el tabaco: así de golpe. Como dicen que hacen los hombres...
3. Cada mañana y cada tarde paseo con tranquilidad y he cambiado el suave trote cochinero y asfixiado por un aire de galán de cine paseando con su perro por la playa de Santa María del Mar.
4. Continuo tomando té verde, que es la yerba que de verdad mejora el funcionamiento arterial.
5. También he logrado mirar el trabajo con distancia. Me siento al ordenador y lo compatibilizo con el mar: una breve mirada a la pantalla, cuatro horas de mirar al mar de Cádiz.
6. Practico el ejercicio de la risa con asiduidad y constancia, pero por favor ahorraros las bromas forzadas, de esas de querer hacer reír a los convalecientes; y quedan prohibidos los chistes de Chiquito de la Calzada.
7. Hago chikung y meditación, para que mi energía sea clara. También hago el amor, para que esa energía fluya; y pensar en hacerlo me da paz y me abre expectativas de vida y futuro.
8. Me dejo querer, y quiero, con lo que libero al corazón de posibles estrecheces.
9. Comunico los sentimientos más profundos antes de que se me enquisten.
10. Siguiendo el consejo de afamados cardiólogos, bebo dos vasos de vino tinto por comida: acepto regalos de botellas de crianza para arriba, de esos de barrica de roble americano, que son mejores para el corazón, y sobre todo para el sentido.


(Enviado por mi amigo Jose Ignacio Artillo, sabio, cuentista y poeta, como aportación espiritual al proceso de recuperación cardiovascular)

2 comentarios:

  1. Un decálogo muy completo, ¡sí señor!

    Yo miro 4 horas al ordenador ymedio minuto a lxs vecinxs del edificio de enfrente, más por pudor que por falta de ganas, todo sea dicho.

    Un beso y nos vemos en pocas semanas, botella de vino mediante

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