lunes, 9 de junio de 2008

La Plaza y el Pleno

Acudí, el viernes pasado, al Pleno del Ayuntamiento de Cádiz en el que se trataba el tema de la plaza de Santa María del Mar, que ya he comentado en este blog, y en el que varios vecinos habían solicitado intervenir para exponer su opinión.
Tiene mucho mérito aguantar las más de siete horas que duró el pleno, para poder hablar -en el turno de los ciudadanos- a las 16,30 horas. Toda una prueba de resistencia.
¿Será eso lo que pretenden al poner las intervenciones y preguntas de los ciudadanos a última hora, tras 32 "puntos del orden del día" y 6 "urgencias"?
¿De verdad les interesa a los señores y señoras concejales saber lo que piensa la gente para la que trabajan?
El caso es que tuvimos que aguantar, ¡durante siete horas!, el rifirafe, los insultos y descalificaciones mutuas entre el equipo de gobierno y la oposición. Todo un ejemplo de respeto y democracia, por cierto: dos de las palabras más utilizadas en el pleno y menos practicadas allí.
Pienso que sería muy bueno dar mayor difusión a estos plenos, invitar a la gente a acudir a ellos, porque resultan todo un curso acelerado de: "como está el patio".
Si esas personas que nos representan (en el gobierno municipal y en la oposición) actúan de esta manera zafia y maleducada, sin escucharse, sin el mínimo respeto, no resulta extraño que la gente aborrezca cada vez más de la política. Para echarse a llorar.
Nuestra alcaldesa, Teófila Martinez, que preside el pleno y debería dar ejemplo y evitar tanto despropósito, usó y abusó de la palabra todo lo que quiso, descalificó, insultó, gritó (¿no puede hablar en un tono más sosegado, sin reventar los altavoces?).
Pero, volviendo al tema de la plaza, el tratamiento de este punto en el orden del día no fué muy diferente de lo dicho hasta ahora: un pimpampum entre el equipo de gobierno y la oposición, echándose los trastos mutuamente. La oposición reprocha al equipo de gobierno la ilegalidad del proyecto. El equipo de gobierno reprocha a la oposición las ilegalidades que hicieron cuando gobernaban. Pero, de la plaza, de lo que se va a hacer en ella, nada.
Palabras vagas de la señora Alcaldesa y del concejal de urbanismo, señor Romaní. No nos enteramos de si van a hacer o no el restaurante. Hablan de un nuevo proyecto, dicen que han escuchado a los ciudadanos (¿a quienes? ¿donde están esos ciudadanos? ¿a quien representaban?), se ponen medallas por que son "capaces de rectificar" (y no como los contrarios), piden confianza y dicen que vamos a estar encantados con el nuevo proyecto. Pero no dicen si van a hacer o no el restaurante.
La Alcaldesa aprovecha para decir que quienes nos manifestamos somos una minoría y que hay una "mayoría silenciosa" que no se ha expresado. O sea, en otras palabras, que le sienta fatal que nos manifestemos los martes y no sabe como desautorizarnos y ningunearnos.
Pero no dice que va a pasar con la plaza.
El portavoz de los vecinos leyó, a las 16,30, un manifiesto que se difundió en la última concentración y que está publicado en la página web que se ha creado para apoyar la reivindicación de la plaza.
Y nos fuimos a casa con la convicción de que hay que seguir concentrándonos en la plaza los martes a las 20,30, hasta que tengamos la seguridad de que el restaurante no se va a hacer, sin fiarnos un pelo de estos políticos, tan "respetuosos" y "democráticos".

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