martes, 28 de octubre de 2008

El grano de maiz

Un cuento egipcio sobre los personajes que construimos y que queremos dejar de sostener, que me envía José Ignacio Artillo:

"Un hombre es ingresado en un sanatorio para enfermos mentales porque se cree un grano de maíz.
Se pasa los días encerrado en la habitación, mirando el jardín, con la ventana cerrada, porque cree que los pájaros quieren comérselo.
Un año después, el médico entra en la habitación, y le pregunta como se encuentra.
" Bien, doctor, mucho mejor".
El médico se alegra de ver su energía, su optimismo y su convicción. Pero quiere convencerse.

"Bien, podría decirme quiene es usted".
" Pues me llamo Alí al rachid, soy un hombre que vive en el barrio tal y tal..."

"Muy bien, ha hecho tan grandes progresos que usted está ya curado. Hoy puede salir del centro y hacer vida normal. Disfrute como cualquier otro ser humano de los bienes que le ofrece el día a
día."
El hombre recoge sus cosas, se despide del personal, agradece los esfuerzos y abandona sonriendo su encierro de un año.
Pero poco después se escuchan gritos desagarradores en la puerta.
"Abran, abran por amor de dios!".
Le abren la puerta y él se dirige corriendo hasta su habitación, donde se encierra bajo llave.
Cuando le visita el médico, le pregunta.
"Pero hombre, qué le sucede. Si usted ya está curado. A ver, quien es usted?".

"Me llamo Alí al rachid, soy un ser humano y vivo en tal y tal..."
"Pero no ve como usted está curado. Ya sabe que no es un grano de maíz..."

"Sí doctor, yo sé que no soy un grano de maiz, pero los pájaros no lo saben...."

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