lunes, 20 de octubre de 2008

Miedo

Eduardo Galeano lo contaba muy bien (como casi siempre) en "Patas Arriba":

"Los que trabajan tienen miedo de perder el trabajo.
Los que no trabajan tienen miedo de no encontrar nunca trabajo.
Quien no tiene miedo al hambre, tiene miedo a la comida.
Los automovilistas tienen miedo a caminar y los peatones tienen miedo a ser atropellados.
La democracia tiene miedo de recordar y el lenguaje tiene miedo de decir.
Los civiles tienen miedo a los militares, los militares tienen miedo a la falta de armas, las armas tienen miedo a la falta de guerras.
Es el tiempo del miedo.
Miedo de la mujer a la violencia del hombre y miedo del hombre a la mujer sin miedo.
Miedo a los ladrones, miedo a la policía.
Miedo a la puerta sin cerradura, al tiempo sin relojes, al niño sin televisión, miedo a la noche sin pastillas para dormir y miedo al día sin pastillas para despertar.
Miedo a la multitud, miedo a la soledad, miedo a lo que fue y a lo que puede ser, miedo de morir, miedo de vivir."

El miedo es una fuerza poderosa que nos mantiene con la cabeza gacha y el corazón en un puño, paralizados.
De eso se trata.
Esta crisis económica que padecemos (¿cuantas van?) es un buen ejemplo.
Deberíamos estar en las calles protestando, negándonos a que se "salve", con miles de millones de dinero público (nuestro dinero, el de todas y todos), este sistema corrupto, desigual, injusto, explotador, depredador, escandaloso...
Pero estamos en casa muertos de miedo, pendientes de las noticias de la televisión, de la bolsa, del Dow Jones y el Ibex35, como si nos fuera algo en ello.
Miedo.

3 comentarios:

  1. estaba buscando algo sobre el cambio... así llegue.. y bueno. eso no más..
    interesante el nuevo post!

    suerte. saludos desde acá...por el sur =)

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  2. Está buena la conexión: el cambio y el miedo.
    Es cierto que, muchas veces, el cambio nos produce miedo. Y también, otras veces, el miedo nos conduce al cambio.
    Personalmente, preferiría cambiar sin miedo.
    Eso deseo, para ti, para mi, para todos y todas: que no haya nunca más miedo en nuestros corazones.
    Gracias por tus buenos deseos.

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  3. Yo no sé si será el miedo o que estamos tan ocupados en salir adelante y en nuestras pequeñas vidas, que al final nos quedamos sin hacer nada (al menos yo), y nos conformamos con nuestra indignación y las ganas de salir a la calle, de montar una revolución o algo. Pero un dia la indignación llegará al límite y ...

    Un beso

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