sábado, 24 de enero de 2009

La crisis y las organizaciones solidarias

Hace ya algún tiempo, escribía para la web del CRAC un artículo, "La Burbuja Asociativa", en el que llamaba la atención sobre la precariedad financiera en la que se desenvuelven una gran parte de las pequeñas y medianas organizaciones solidarias, y decía:

"El Estado, las administraciones públicas, han ido delegando y encomendando cada día más tareas a las asociaciones, ong, fundaciones.... que se han cargado de programas y estructuras y tecnic+s... al mismo tiempo que (el Estado, las administraciones públicas) multiplicaban las normativas, marcos legales, reglamentos, requisitos burocráticos, registros..... a la vez que (el Estado, las administraciones públicas) inclumplían sistemáticamente, en tiempo y forma, los compromisos con las organizaciones sociales...
Las asociaciones, ong, fundaciones..... están atrapadas. Han asumido enormes compromisos (con sus destinatari+s, con la comunidad social y con sus propios miembros y trabajador+s), dependen de la Admnistración, de los recursos públicos que ésta administra, para desarrollar su acción y, en muchos casos, hasta para sobrevivir como organizaciones. La gestión pública de esos recursos es un desastre (clientelismo, descoordinación administrativa, incumplimiento de plazos, retrasos sistemáticos en el pago de servicios y subvenciones....)y obliga a las organizaciones sociales a malcontratar y mal pagar a sus trabajador+s, a endedudarse con los bancos (para adelantar los medios públicos que siempre llegarán tarde), a endeudarse con sus proveedores y colaborador+s, a recortar o rebajar el nivel de sus servicios...
Hay muchas asociaciones en nuestro país "con la soga al cuello", "pendiendo de un hilo", a punto de tirar la toalla... que, además, no se atreven a rechistar (hay mucho miedo) y a denunciar esta situación delirante.

En estos momentos de crisis económica, los mismos gobiernos y administraciones públicas que se parten el culo por inyectar financiación multimillonaria en la banca y las grandes empresas, no tienen el mínimo empacho en recortar los programas sociales y, muy especialmente, las ayudas a las organizaciones solidarias.
Y los problemas que más arriba se señalan (retrasos, impagos, incumplimientos, descoordinación, etc.) lejos de aliviarse, se acentúan y multiplican por causa de la crísis, o utilizándola como pretexto.
Siguen sin enterarse del papel clave de estas organizaciones, las consideran algo menor, secundario, sin importancia. Creen que, con las magras subvenciones, les hacen un favor -con intención clientelar- cuando es justo lo contrario: las organizaciones solidarias están sacando del fuego muchas castañas a los poderes públicos y sirviendo de colchón para aliviar tensiones sociales que, de otra manera, se expresarían en forma de conflictos y, a menudo, de violencia social.
Es posible que estemos a punto de ver como revienta la "burbuja asociativa" del mismo modo que hemos visto reventar la "burbuja inmobiliaria".
Y, con ese reventón, veremos como se acentúan y radicalizan muchos conflictos y situaciones de exclusión, injusticia, desigualdad, etc., y se deteriora la convivencia y la cohesión social.
Ojalá me equivoque.

2 comentarios:

  1. Fernando, me dices que actualice mi blog, pero tu escribes lo que pienso y mucho mejor que yo, así que aún me da más pereza. Me encanta tener tus opiniones al alcance de la mano (tan cerca), a ver si fragua ese proyecto de vernos (in person) prontito...

    ResponderEliminar
  2. Querido Esú,
    Me gusta pensar que los pensamientos que escribo conectan con los tuyos. Pero me gustaría que colgaras más fotos y más cosas tuyas en tu blog. Por ti y por mi.
    Yo también deseo que nos podamos encontrar muy prontito.
    Reparte besos.

    ResponderEliminar