jueves, 12 de marzo de 2009

Nuevas utopías?

La pregunta recorre los medios de comunicación convencionales y también la blogosfera: esta crisis que tenemos en todo lo alto... ¿es coyuntural o estructural? ¿está de paso o ha venido para quedarse?
A mi me recuerda lo que, hace ya muchos años, decía Antonio Rodriguez de las Heras (un sabio de esos que andan por ahí y que tiene un ojo fenomenal para anticipar lo que se nos viene encima), cuando nos prevenía de que estábamos pasando de la "Crisis de la Sociedad" a la "Sociedad de la Crisis", en la que la crisis es algo estructural y no pasajero, parte fundamental del paisaje social en el que hemos de desenvolvernos.
Alguien ha llegado a decir que esta crisis es al capitalismo lo que la caída del Muro de Berlin fué al comunismo.
Personalmente, no tengo muy claro que ésta sea una crisis estructural y me parece muy difícil hacer vaticinios.
Creo que el sistema capitalista ha demostrado una capacidad de supervivencia fuera de toda duda, se adapta a lo que venga para mantener el reparto desigual de la riqueza, para que unos pocos sigan acumulando bienes a costa de la mayoría.
Ojalá me equivoque, ojalá estemos asistiendo al final de este sistema injusto,
violento, opresor, insostenible...
Pero, si así fuera (mantengo los dedos cruzados) , si esta crisis es el principio del fin del capitalismo, necesitamos urgentemente nuevas utopías, nuevos horizontes hacia los que avanzar, necesitamos soñar ese Otro Mundo Posible para poder construirlo.
Echo de menos esos sueños, esas nuevas utopías, y por eso me agradó tanto descubrir, de la mano de mi amiga bloguera Ana, la voz del mexicano Gerardo Fernandez Casanova, que dice en su artículo "La crisis: ¿Estructural o coyuntural?" :

"El nuevo modelo a crear tendrá que colocar al hombre y a la mujer en el centro paradigmático, en lugar del capital que hoy domina. El humanismo, plenamente identificado en el socialismo del siglo XXI, constituye la alternativa real para ordenar las relaciones entre las gentes y de estas con la naturaleza, en términos de preservar la vida y llevarla hacia el rumbo de la perfección. El amor al prójimo convertido en la norma de la convivencia, ajena a la limosna o a la filantropía culposa. El estado, liberado de su criminal dependencia respecto del capital, convertido en el representante de la sociedad para garantizar la libertad, la igualdad y la fraternidad. El esfuerzo cultural, en su más amplia acepción, destinado a la creación de la mujer y el hombre nuevos, para que quien hable sea el espíritu".

Me apunto, con entusiasmo, a ese sueño.

4 comentarios:

  1. Querido Fernando quiero agradecerte por partida doble, en primer lugar porque te has hecho eco de mis comentarios, que humildemente remiten a otros, que remiten a otros...y estos a tristes realidades. Enlazado con esto te agradezco en segundo término por destacar voces latinoamericanas.( Ya he leído de tu relación con Carlos Nuñez Hurtado ) También dudo sobre la salida o no de esta crisis y mas de una vez lo he manifestado, temo que solo sea mi deseo, pero si llega algún cambio deberá ser de la mano de la ciudadanía, no de los gobiernos, y en esto creo que los latinoamericanos, hemos estado muy solos, como los africanos, el primer mundo nos ha dejado solos, pero yo rescato a los ciudadanos, a la gente, a todos los que levantan su voz para marcar la desigualdad...si, me dirás que la voz se levanta ahora que hay crisis generalizada, puede ser, pero creo que una gran cantidad de ciudadanos europeos están muy por delante de sus gobiernos, la movilización en contra de la invasión a Irak ( por poner un ejemplo) asi lo marca.
    Un abrazo.

    ResponderEliminar
  2. un blog humano y sin estridencias, no como otros, sí señor: revolución ética, innovación decente (genial, como el contacto sin tacto), nuevas utopías..., si sigues titulando tan fino vas a acabar diciéndolo todo en dos palabras, igual que Jesulín; agradecido a Ana y casi reconciliado con la blogosfera, un abrazo

    por cierto, la crisis, ¡estructural!

    ResponderEliminar
  3. A mi, de pequeño, me enseñaron que el sistema capitalista se basaba en la injusticia y que, para mantener el desequilibrio necesitaba de guerras periódicas en el tercer mundo y crisis en el primero (y todavía no me lo ha desmentido nadie). El mercado se va inflando, inflando, inflando hasta que explota, luego se reestructura y vuelta a empezar. Es la cosa del crecimiento insostenible, que obliga a caidas gordas para luego poder continuar el ritmo.

    No es que la estructura esté en crisis, es que las crisis forman parte de la estructura... pero también son oportunidades de cambio.

    ResponderEliminar
  4. Así viene siendo Juaki, solo que las únicas periodicidades inmutables, por ahora, que conozco, son las de la naturaleza, tal vez, ojalá asi sea, un día los ciudadanos del mundo nos demos cuenta que esas divisiones en primero, segundo o tercero, no sirven para los ciudadanos, para el hombre común- sea del primero del segundo o del tercero - sino le son funcionales solo a grupos, tal vez...y solo tal vez en ese momento - si es que llega, o la naturaleza no se hace cargo de sus desbordes antes - el hombre común ponga en funciones el verdadero poder que tiene y un cambio en las formas de poder se motorice...falta tiempo para eso no?

    ResponderEliminar