viernes, 20 de marzo de 2009

Quien al cielo escupe...

Vaya por delante -una vez más- mi respeto por todas las personas creyentes, de todas las religiones.
Tengo muchos amigos y amigas que viven su fe con sencillez y honestidad, sin pretender imponer sus creencias a nadie, sin ofender a quienes no las comparten.
Pero parece que la jerarquía de la Iglesia Católica se empeña una y otra vez en provocar, convirtiendo sus particulares y legítimas convicciones en un arma arrojadiza o en una obligación para el resto de la gente.
Esta semana han sido dos las provocaciones.
Una, el Papa, que en su viaje a Africa sigue -contra todas las evidencias científicas y contra el sentido común- condenando el uso del preservativo y mantiene que no solo no sirve para resolver el problema del SIDA, sino que lo agrava (???¡¡¡).
La segunda la Conferencia Episcopal Española que, en su campaña contra el aborto, impulsa una (costosa) campaña publicitaria (¿con el dinero público que recibe de los impuestos de toda la ciudadanía?) tremendista, agresiva, demagógica...
Ayer leía la carta de un lector de El Público que se declaraba ateo y agradecía a la jerarquía católica su continuo esfuerzo por el impulso del ateismo, mucho más eficaz que cualquier campaña en los autobuses urbanos.
Hoy recibo este cartel que recorre Internet de correo en correo, donde se pone en evidencia la hipocresía de una jerarquía que parece obsesionada por las células madre o por los embriones, pero que no muestra el mismo empeño militante por defender la vida combatiendo el hambre y la pobreza, denunciando a las grandes fortunas, condenando la acumulación de bienes y el reparto desigual de la riqueza en el mundo.
Creo que el cartel refleja una crítica justa, aunque quizás los términos en que se plantea sean igualmente agresivos, no demasiado respetuosos, pero es que "quien al cielo escupe... a la cara le cae".

4 comentarios:

  1. Esa gente como siga así se va a quedar sin clientes y si estos son los representantes de Dios yo prefiero tener contacto con Él directamente, estos intermediaros no son de fiar

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  2. Nada que agregar a lo que has escrito Fernando. Casualmente en mi anteúltima entrada - en relación a la excomunión de médicos y allegados que practicaron un aborto a una niña de 9 años abusada por su padrastro en Brasil- he escrito lo siguiente: te pego el enlace:http://ana-guev-log.blogspot.com/2009/03/aborto-i.html
    No sabìa que en España estaban es esa discusión.
    Un cariño!

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  3. Pues si, parece que son muchos quienes pretenden que "avancemos para atrás".
    Estoy con Dilaida, no me gustan los intermediarios.
    Y con Ana, para que veas que aquí no nos privamos de nada.
    El caso es que parece que esta cuestión de la "campaña del lince" ha colmado el vaso de la paciencia de mucha gente y se están multiplicando las iniciativas de contestación en las redes sociales y en las cadenas de correos electrónicos.
    ¿Será verdad que -después de tanto tiempo de ver las calles "ocupadas" por el "fundamentalismo católico"- la ciudadanía laíca vamos a reaccionar exigiendo respeto?
    Para empezar, deberíamos pedirle al Gobierno Español que deje de financiar con los impuestos de todos y todas a la Iglesia Católica.

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