lunes, 13 de abril de 2009

Regreso a la tribu

Hemos pasado unos días, en casa de unos amigos muy queridos, asomándonos un poquito a la famosa Semana Santa de Sevilla.
Es impresionante lo que se mueve alrededor de este acontecimiento, empezando por los cientos de miles de personas que, como rios humanos, recorren las calles en busca de una u otra procesión.
Los amigos nos avisan de que no debemos confundir la Semana Santa con la religión, aunque "tengan algo que ver", que la cosa va más bien de fiesta pagana, que son muchas las personas que, sin tener creencias religiosas, la viven con plena intensidad y emoción porque forma parte de sus señas de identidad, de las tradiciones populares más arraigadas.
Llama la atención la pasión por una u otra virgen (la Macarena, la Trianera...) y la competencia entre quienes las siguen como si se trataran de diferentes equipos de futbol.
La Semana Santa y sus cofradías, han subido como la espuma en los últimos años, no solo en Sevilla sino en toda Andalucía y otros muchos lugares del país, al tiempo que descendían los niveles de quienes habitualmente mantienen una práctica religiosa o se declaran creyentes.
Todo eso me hace volver a pensar que en estos tiempos que vivimos, en plena Sociedad de la Comunicación, en medio de la Aldea Global, estamos más solos que nunca.
Pareciera que, cuanto mayor es la globalización, mayor es también la necesidad de "localización", de refugiarnos en lo más próximo.
Pertenencia e identidad, aunque sea alrededor del fútbol, las cofradías, las tradiciones, las aficiones, los bailes regionales,... todo vale, con tal de que nos haga sentirnos parte de algo y nos permita identificarnos frente a quienes son distintos.
Se diría que nos da miedo -o vértigo- la pérdida de referentes cercanos, la eliminación de fronteras físicas y mentales, la apertura a lo diferente... y regresamos corriendo a la tribu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario