sábado, 6 de junio de 2009

"Cuando como como..."¿Cuando? ¿Cómo?

El cuento zen dice que había un hombre cuya fama de sabio llegaba tan lejos que un erudito viajó una gran distancia para conocerlo. Durante varios días observó como aquel hombre realizaba las tareas cotidianas más corrientes, sin escuchar una sola enseñanza suya. Al fin, se atrevió a preguntarle: "Dime, por qué tienes fama de sabio y sin embargo no sale una sola enseñanza de tu boca". A lo que el hombre sabio respondió: "Es que, yo cuando como como, y cuando duermo duermo."
El cuento viene a cuento porque aquella percepción de la sabiduría que consistía en estar -a tope- en lo que estás, con toda tu atención, parece cosa del pasado.
Hace algunos días comentaba con un amigo mis dificultades crecientes para "alimentar" regularmente este blog y seguir los blogs de otros amigos y amigas, para aportar notas al Caralibro (léase Facebook, o Feisbu) y conocer las mil cosas interesantes que se reflejan en él (más cuanto más "amigos" se suman a la lista), para trabajar todos días, y hacer vida de familia, y cultivar las relaciones con los amigos, y leer buenos libros, y pasear por la playa, y... ¿Cómo? ¿Cuando?
En plena Revolución Tecnológica, resulta apasionante tanta información y tanta comunicación, pero tendría que dedicarle todo el tiempo a "estar al día".
Y eso que mi participación en los nuevos medios y redes de comunicación es más bien "modesta", al menos en comparación con otros amigos y amigas que parecen vivir conectados permanentemente a la Red.
Por mi parte, leo por encima, me entero superficialmente, tengo una visión general... pero no me pidas detalles.
Mi amigo me habla de las "lecturas de guerrilla" y del "zapping mental".
Y yo tengo la sensación de estar haciendo todo... sin profundizar en nada.
Otra amiga me dice que es imposible "cuidar" algo o a alguien sin dedicarle el tiempo necesario, y que por eso -en este tiempo nuestro- acabamos descuidando las relaciones y los afectos, que son insatisfactorios y superficiales.
Creo que necesitamos encontrar el "punto medio", el equilibrio entre tanta dispersión, para dar sentido a lo que hacemos.
Por mi parte, me hago el propósito de -sin resistirme a ellos- no intentar perseguir la velocidad de los cambios. No estaré en más redes sociales, ni buscaré más "amigos", ni me obligaré a escribir nuevas "entradas" a plazo fijo, dejando que broten solo aquellas que sean sentidas, cuando tengan que brotar.
Intentaré poner toda mi atención en cada momento, sin prisas, sin ansiedades, comer cuando como, dormir cuando duermo.

3 comentarios:

  1. "El tiempo es una estructura de vida que se deriva del espacio que habitan los pueblos indígena, el territorio de la vida. La concepción compleja y articulada del tiempo y del espacio indígena se ha expresado a través de pr´cticas ancestrales ejemplares, de las que se deducen formas sostenibles de tratar y vivir con la naturaleza, el medio ambiente y los recursos naturales. Si el tiempo técnologico es inversamente proporcional al tiempo biológico, el tiempo occidental es inversamente proporcional al tiempo indígena" Me he acordado de tí, de nosotros. Escrito por un grandisimo amigo Asier Martinez de Bringas como epilogo del ultimo comic de otro amigo Javier de Isusi. Un beso muy fuerte

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  2. Bueno amigo Fernando, si tú sientes eso, imagínate el resto de los mortales. Joé tío, si no paras de publicar entradas, y además lo "mejó de lo mejó". Cierto que hay gente que parece que vive en la red, no sé cómo lo hacen (ni para qué), pero conociéndote, me quito el sombrero (virtual). Yo por mi parte, desde que hace años me contaste ese cuento procuro practicarlo, no siempre con éxito, y tengo que decir que últimamente, debido a mi dejada fumatoria, como con (más) contundencia, y duermo con enormes y extraños sueños. En fin, qué cosas. Besos

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  3. Me siento totalmente indentificada contigo Fernando. Tener tantas cosas que te gustan al final resulta ser estresante.
    Con mi blog me ocurre lo mismo y con los blog que sigo. Es un enganche increíble. Y por otro lado quiero hacer tantas cosas, mi puzle, leer cómics, jugar... que no me da tiempo.
    Pero, que quieres que te diga, ¡a mi me encanta este estrés!, ¡es genial!
    Creo que hay que disfrutarlo, al fin y al cabo es lo me gusta, ¿por qué agobiarse?.
    Somos unos frikis, hay que reconocerlo.
    Besos y abrazos

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