sábado, 26 de septiembre de 2009

AlieNación

Siento que nos encontramos en un momento de alienación colectiva, de crisis de valores, de los más profundos de nuestra historia reciente.
Dice Manuel Cruz, en un artículo titulado "Lo que trajo el ocaso de las ideologías", publicado en EL PAIS de ayer sábado, que "el problema sobreviene cuando la gente se emociona más ante los colores de su equipo de fútbol que ante el sufrimiento ajeno. Y es aquí donde parece que ya estamos."
En esta sociedad nuestra, privilegiada, pudiente y derrochadora -por mucha crisis económica, financiera, medioambiental, etc., que haya- hacemos ostentación de una frivolidad, de una ausencia de valores, que llega a resultar indecente.
Con la que está cayendo, en medio de esas distintas crisis que padecemos (unos más que otros, porque a países como el nuestro -a pesar de todos los pesares- nos toca la mejor parte), las cuestiones que más parecen preocuparnos -o al menos ocuparnos- tienen más que ver con los avatares de la Liga de fútbol, el derecho a emborracharse de los jóvenes, el estilo gótico de las niñas de Zapatero, el último modelo de teléfono móvil, la disputa entre la Campanario y la Esteban, o con cualquier otro tema banal de los que tanto abundan en esta "Sociedad Espectáculo".
Creo que, tal vez por causa de la perplejidad y el desconcierto, a fuerza de huir de las distintas incertidumbres, estamos perdiendo el norte y el sentido de la realidad, adentrándonos peligrosamente en el territorio del surrealismo social, a punto de alcanzar el nivel de "pensamiento cero" sobre el que nos prevenía Saramago.
No me refiero solo a las "masas populares", supuestamente proclives a la alienación y la manipulación.
Estoy pensando en los grupos y sectores sociales más preparados y avanzados, en profesionales y técnicos, en artistas e intelectuales, en activistas y organizaciones sociales, en las asociaciones ciudadanas. En quienes deberíamos destacar por nuestra sensibilidad y conciencia, por nuestro compromiso ético.
Toni Puig, en el primero de los Talleres Intermitentes MIRADAS CIUDADANAS que hemos iniciado en Cádiz, nos reprochaba estos días a las asociaciones que "estamos instaladas en la Santa Gestión de servicios, cuando lo que necesitamos son asociaciones que movilicen a los ciudadanos para transformar la ciudad, el mundo y la vida, con valores."
¿Acaso seguimos enfrascadas en la supervivencia de nuestros chiringuitos, en la defensa de nuestra singularidad insignificante, en la disputa sectaria frente a los otros, a los que no siendo idénticos debieramos ser aliados y cómplices en la construcción de una sociedad y un mundo mejor?
¿Donde está nuestra voz, nuestro grito, nuestra protesta, nuestra propuesta de otros valores y otras formas de pensar y actuar?
Vuelvo a pensar en la Revolución Etica, entendida como la recuperación, el "rearme de valores éticos" que precisa urgentemente nuestra sociedad y nuestro mundo.
Me pregunto quienes van a ser los revolucionarios que la lideren.
Y a pesar del optimismo que me he impuesto, para no caer en el lado oscuro, un escalofrío me recorre la espalda.

6 comentarios:

  1. Alienación.

    Me interesa últimamente y acude mucho a mi conciencia el término alienación. Yo mismo he vivido (y vivo muchas veces) alienado. La alienación lleva en sí mismo graves contradicciones. Quizás una de las más importantes sea no vivir la vida de forma ecológica, es decir, de forma natural con lo que la propia vida te ofrece. Con simplicidad y humildad.

    He vivido alienado cuando he intentado “aparentar” aquello que no soy. Esto es una invitación constante en la sociedad que vivimos.

    He vivido alienado cuando he participado del “ideario” colectivo que marca tendencias y se engloba en la fórmula colectiva de MODA sin cuestionar nada de lo que hay detrás: todo es una simple forma de pasar el tiempo..... el tiempo es opresivo......... el tiempo lo controlo. Vivir no alienado es tener la sensación de que el tiempo pasa pero yo paso con él.

    He vivido alienado cuando no he atendido lo más inmediato que yo mismo he creado (mi familia, amigos...) y he puesto el acento en la acción social, en aquello que he considerado revolucionario y justo ( me he situado en la periferia) sin atender el centro. Esa forma de actuar jamás puede llevar en sí mismo un mensaje liberador. No deseo negar la acción social, pero cuando me comporto como si la acción social fuese mi único eje que niega la importancia de lo más "pequeño" que he creado y que no atiendo en orden de preferencias personales (en el sentido de creatividad frente a dogma) entro en una espiral de alienación.

    Que contradicción decir CREO en un mundo donde se nos invita a "alienarnos" en las tendencias de los pensamientos dominantes (la dualidad de las palabras) para referirse a un dogma, cuando creo y creatividad están tan emparentadas.(semilla de una APERTURA que muchas veces nos exige un trabajo, una actitud, un diálogo cara y cara, más allá de los puramente social).

    He vivido de forma alienada cuando lo que creo se convierte en una coraza con la que pretendo protegerme y en la que me sumerjo para evitar la interpelación de otros pensamientos y personas que se manifiestan de forma totalmente opuesta a la mia.

    He vivido de forma alienada cuando el tiempo (mi percepción) me ha asfixiado.

    He vivido de forma alienada cuando el paseo es prisa, la mirada y la escucha es repetición de lo que pienso y el viaje y las vacaciones no permiten alejarme y ver el personaje que “interpreto” y actúa.

    He vivido Alienado cuando he tenido “miedo”.

    He vivido alienado cuando pienso que cualquier tiempo pasado fue mejor o que lo mejor está aún por llegar. El hombre no alienado disfruta con su tiempo presente.

    La vida me invita a vivir no alienado y saber mirar en mis adentros. Yo soy.. yo soy.... yo soy.. sin más etiqueta. El otro, desde la no alienación es mi hermano (aunque no lo conozca ni sepa quién es) y me “desvivo” con él. En ese contexto la acción social que surja de mis adentros será justa y solidaria. Tendrá el sello de un proyecto colectivo. En ese sentido, fuera de la alienación, No hay actuación sino amor que necesita realizarse.

    Vivir desde la libertad es Soltar lo que me sucedió ayer, hace un rato, la emoción que me aprisiona ... convirtiendo en síntesis aquello que me resuena con aquello que ofrece la ATENCIÓN de mi propio crecimiento.

    La vida es lo que acontece y eso es un aprendizaje. Necesitamos el estímulo y la educación "no alienada" para ver con claridad nuestras alienaciones personales y como estas suman y construyen una alienación de estructuras sociales injusticas e insolidarias.
    Pedro Varo

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  2. hola D. Fernando te dejo esta reflexión sobre tu articulo
    Un Beso
    Pedro

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  3. Gracias Pedro, una vez más, por esas palabras tan sabias.
    Dan para muchos "chocolates con churros", para muchas tardes de charla.
    Gracias de nuevo.

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  4. Tate, Fernando: Verdades como puños, pero una matización importante ¡¡No me metas en el mismo saco al futbol o las niñas zapateras y al "derecho de los jóvenes a emborracharse" porque entras de cabeza en el juego demagógico de mass media y administraciones.

    L@s amig@s de "La Calle es de Todxs" se cagarían en tus castas, que bien sabemos que emborracharse, en un pub con derecho de admisión, no se cuestiona, que lo que está en juego es la libertad de reunión (¿y asociación?), el libre uso de los espacios públicos... y si me apuras, las expresiones populares no tuteladas.

    Esta crisis de derechos y libertades dista mucho de ser banal, y si le prestamos un poco más de atención podemos ver las distintas iniciativas que están naciendo en torno a esta problemática, grupos organizados, proyectos creativos, alternativas creadas desde la base, con mucha gente joven detrás, gente que ha dado el paso al trabajo en equipo, la autogestión, que comienza a comprender que la recompensa y el beneficio de un esfuerzo, de un trabajo, no se cuenta sólo en euros, que en todos lados cuecen habas, en muchos sitios surgen grupos de personas que luchan por lo mismo y, quizá, que existen mínimos comunes multiplicadores que nos puedan acercar a "Otro Mundo Posible".

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  5. Tienes razón Juaki, detrás del debate del botellón hay muchas más cosas de las que parece.
    Lo que pasa es que esta entrada la escribí estando muy reciente la movida de las fiestas de Pozuelo de Alarcón, con todos los medios excitados por el morbo de los disturbios que allí se produjeron. Y me daba nauseas que ese tema fuera portada. Como si no hubiera otras muchas cosas de las que ocuparse y preocuparse.

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  6. ...no creo en ese falso ocaso de las ideologías... hay una ideología triunfante en todo esto... y vamos para atrás como los cangrejos ... retrocediendo en las conquistan que a la lucha social le ha costado 2 siglos... tiempos de trabajo, sueldos, derechos sindicales, derechos políticos... ;-)

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