sábado, 3 de octubre de 2009

Paños calientes y medias tintas

Históricamente, la derecha, los sectores más conservadores han tenido pocos escrúpulos para defender ruidosamente sus ideas y posiciones, por estrafalarias que estas fueran.
Ahora mismo, quienes nos metieron en esta crisis económica con su defensa a ultranza del capitalismo neoliberal, son los que pretenden imponer las condiciones de salida, haciéndosela pagar a los sectores más debiles.
Quienes reclaman un despido más barato para sus empleados no tienen problema en asignarse indemnizaciones millonarias.
Quienes denuncian la imposición de valores ajenos -como en el caso de la Educación para la Ciudadanía- no tienen el menor empacho en pretender imponer los suyos al resto de la sociedad.
Son solo algunos ejemplos, entre muchos, de esta falta de pudor y de complejos.
Por otra parte, los sectores sociales más progresistas, la izquierda está fragmentada, dividida en multiples tendencias, sin ser capaz de encontrar un mínimo común multiplicador. Pero, además, se muestra acomplejada, sin ánimo de defender en la calle, en los lugares de trabajo y las reuniones familiares, en la vida cotidiana, los que han sido sus valores más apreciados.
Pareciera que, tras la caida del Muro de Berlín y la crisis del socialismo, sintieran una cierta vergüenza por sus viejas posiciones, un complejo de culpa diferido, que les llevara a plantear sus ideas con la boca chica, con muchos paños calientes y medias tintas.
Creo que es un error, un gran error, y que, en ese afán de no molestar y no asustar a otros sectores sociales, la única voz que acaba escuchándose es la de quienes, sin escrúpulo alguno, pretenden que nada cambie a no ser que sea en su beneficio particular.
Pero hay otras voces, otros mensajes que siguen siendo necesarios, aunque puedan -y deban- incomodar a ciertos sectores.
Por ejemplo, aquello de "que paguen más quienes más tienen". Si, que suban los impuestos directos a quienes tienen mucho más de lo que necesitan, para redistribuirlo entre quienes carecen de recursos básicos.
O la defensa de una "democracia participativa", basada en la participación real de ciudadanos y ciudadanas y no solo en el "electoralismo de mercado". Listas abiertas y mecanismos efectivos de participación y control social de la acción política.
Y aquello otro de la "solidaridad y la cooperación", la apuesta radical por el apoyo a los más desfavorecidos, por la desaparición de la pobreza, y el 0,7% para la cooperación con los países empobrecidos.
O lo de que "ninguna persona es ilegal", la defensa de una sociedad multicultural, basada en la convivencia, el respeto mutuo, el mestizaje.
Y la convicción de que con el medioambiente no cabe la especulación, "nucleares no, gracias".
O también aquello otro de "las mujeres paren, las mujeres deciden".
Como éstas hay más ideas, más valores, que es preciso seguir defendiendo con voz clara y alta, si es posible a coro.
Un día despues de publicar esta nota, Josep Ramoneda escribe en EL PAIS DOMINGO un artículo titulado "La Izquierda Atrapada", que habla -con mejor estilo- sobre las mismas ambigüedades.

5 comentarios:

  1. Como, por ejemplo, los DERECHOS HUMANOS (como bien explica Anguita en un artículo publicado esta mañana):
    http://blogs.publico.es/dominiopublico/1580/la-ciudadania-universal/

    !Saludos y "cantemos tod@s a coro"!

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  2. En efect Fernando, mucha tibieza, mucho reparo, muchos intereses. Igual se piensa que si algo cambia, tenemos más que perder que ganar con ello. Pensamiento único, parálisis general. Menos mal que todavía podemos seguir empujando.

    http://morenocrac.wordpress.com/2009/10/04/sumar-fuerzas-para-la-justa-rabia/

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  3. Querido Fernando.
    Te veo en las trincheras. Y probablemente motivos no faltan. Igual nos falta soplar y desempolvar parte del ideario de "justicia" y trabajar con creatividad temas sociales. Nos han inoculado el virus de las costumbres y nos hemos acomodado a vivir con la injusticia. Aunque hay gente como tú que aún se sublveva.
    Pedro Varo

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  4. Todo tendría que cambiar para que siguiese igual, gran frase de no se quien, pero que no vendría mal en esta españa de hoy en día.
    Besos Fernando, no me canso de leerte.

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  5. sin duda, ... y entre otras más... una libertad real de conciencia y expresión por todos los medios posibles
    ... ah!! y x cierto.. prefiero las ambigüedades de memorias del futuro imperfecto a las de el pais y el Ramoneda... soy + populá q le vamos a jacé pisha!!!! viva el mal, viva el capital, viva el pensamiento radical !!! ;-)

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