jueves, 21 de enero de 2010

Racismo

Racismo y xenofobia. Así se llaman las opiniones y actitudes que están mostrando ciertos partidos y grupos políticos, ciertas personas e instituciones.
Acusan a las personas inmigrantes de causar inseguridad ciudadana y producir un excesivo gasto en salud, educación, asistencia social..."Aquí no cabemos todos", dicen.
Se veía venir.
Cuando las vacas eran gordas, nos venían bien como mano de obra barata: que se ocuparan de cuidar a nuestras personas mayores y a las más chicas, que limpiaran nuestras casas, que nos sirvieran, que realizaran los trabajos que nadie quería, en condiciones -de horario, salariales, de derechos...- que nadie hubiera aceptado.
Pero cuando las vacas son flacas, cuando crece el descontento social, hay que buscar culpables.
Es indecente. Mucho más cuando se aprovecha el malestar y la ignorancia de la gente para rapiñar votos, para tratar de ganar elecciones. Es indigno.
Sabemos -hace mucho tiempo- por las investigaciones realizadas, que es falso que las personas inmigrantes quiten el trabajo a nadie, o sean la causa de nuestros problemas. Decir eso es pura demagogia racista.
Pero, por si eso no fuera suficiente, se nos olvidan algunos hechos, por ejemplo:
  • Que nuestros países enriquecidos alcanzaron sus "niveles de desarrollo" gracias al expolio histórico de los países empobrecidos de los que vienen las personas inmigrantes.
  • Que sin su aportación sería imposible mantener los "niveles de bienestar" de nuestras sociedades (por ejemplo, el pago de las pensiones).
  • Que la inmigración tiene una de sus causas principales en un reparto injusto de la riqueza, de forma que para que -en nuestras sociedades occidentales- podamos vivir con mucho más de lo que necesitamos, hay millones de personas en el mundo que pasan hambre, enfermedad, carecen de derechos...
  • Que el nuestro ha sido -hasta hace poco tiempo- un país de emigrantes y conocemos en carne propia el dolor y las mentiras de la xenofobia y el racismo, aunque nuestra memoria sea débil.
  • Que no aprovechamos las vacas gordas para llevar a cabo una adecuada política de acogida e integración social de la población inmigrante, que preferimos mirar hacia otro lado y no ver las condiciones indignas de muchas personas inmigrantes, sembrando así la semilla de la exclusión y la marginación que hoy nos causan miedo.
¿De qué nos quejamos?
El futuro es mestizo.
La convivencia intercultural es una cuestión de justicia y de humanidad.
O construimos entre todas las personas -incluidas las inmigrantes- una nueva sociedad mejor, o el futuro será de apartheid, exclusión, racismo, violencia... como algunas personas parecen pretender.
Pero -ya digo- se veían venir estos vientos xenofobos.
Frente a ellos no cabe tolerancia alguna.
Hacen falta posturas contundentes y lenguajes claros: lo que proponen se llama racismo.

3 comentarios:

  1. Una cosa y la contraria
    Escucho en la tele a D. Mariano Rajoy decir que aquí no cabemos todos y, un segundo después, decir que -eso si, fuera del padrón- hay que garantizar la salud y la educación para los inmigrantes, incluidos los "ilegales" ("¡Ninguna persona es ilegal!").
    Me parece un perfecto ejemplo de doble lenguaje, doble moral ...y doble caradura.
    Y todo sin dejar de sonreir!!!!

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  2. Yo creo que lo de los nacionalistas catalanes con el tema de la inmigración es muy fácil. Cuando los inmigrantes se empadronan y adquieren con el tiempo el derecho al voto, esta gente no los vota a ellos. Creo que eso es todo. Lo contrario no tiene ninguna lógica.

    Por otro lado ciertamente el tema de la inmigración se ha agitado favorablemente con términos económicos cuando el crecimiento económico era favorable. Ahora invertir los terminos, cuando hay crisis, es un poco difícil. Yo no creo que hubiese racismo ahora ni que lo de antes, cuando todo el mundo era "más favorable" a la inmigración fuese humanismo. Lo de antes era clasismo y lo ahora también. El pobre (que no el inmigrante) es útil cuando hay nichos de trabajo que ocupar y es el culpable cuando el estado necesita gastar para que no se mueran de hambre y pena cuando el trabajo escasea. Hoy se llaman inmigrantes y antes se llamaba "prole". Mañana tendrá otro nombre. La interculturalidad sin una mirada de clase no explica la historia. De hecho se recurre a explicar los acontecimientos desde un punto de vista cultural cuando la economía no alcanza a explicarla. Los inmigrantes han tenido una función (perspectiva funcionalista) consentida por el estado y la sociedad. En lo que están desatando los catalanes hay que añadir la perspectiva política: los inmigrantes no se inclinan por CIU.

    Pedro Varo

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  3. El racismo es un mecanismo de autodefensa de los pueblos. Los pueblos de Europa y EEUU no tienen suficiente natalidad propia por lo que atraen inmigrantes y esto pone en peligro sus genes. Por lo tanto el racismo hace de filtro para que no cualquiera mezcle sus genes con los del propio pueblo, de esta forma se logra evitar la degeneración. Evidentemente como en épocas de las vacas gordas olvidaron esto por codicia, ahora que el sentimiento de autodefensa se intensifica, se les hace mas difícil segregar a los inmigrantes que no tienen el nivel para ser suficiente aceptados.
    De todos modos esto es culpa de los europeo y norteamericanos que en vez de estar recibiendo gente tendrían que estar colonizando con su población otras tierras tal y como ocurrió en el siglo 17, 18, 19 y principios del 20.

    Los pueblos blancos están pasando por un periodo de debilidad y está siendo aprovechado por las demás razas en detrimento de los pueblos blancos. Si los pueblos blancos estuvieran aislados no habría problema, el momento de debilidad pasaría y los pueblos blancos podrían volver a recuperarse. Pero no lo están y las olas de inmigrante están haciendo estragos y se hará muy complicado recuperar la pureza y el espacio vital perdido.
    Aun así ya llegará el día en que los pueblos blancos dejen de recibir inmigrantes y vuelvan a enviar oleadas de emigrantes a poblar otras tierras. Pero para eso la natalidad de los blancos tiene que volver a subir y esto implica que la mujer deje de trabajar fuera de la casa para volver a dedicarse a las labores hogareñas (es verdad que esto deteriorará la economía, pero un pueblo sano es un pueblo que crece en población, no uno que se llena de juguetes inútiles que llama riqueza y nombra como PBI).
    A NOiS!!!

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