domingo, 14 de febrero de 2010

Perdón Don Cosme....

Aquél empleado, mientras era sodomizado (qué fino!) por su jefe, volvía la cabeza diciendo: "Perdone, Don Cosme, que le de la espalda".
Me acordaba de ese chiste brutal, pensando en la desvergüenza de los banqueros, grandes empresarios, financieros, especuladores... que piden y piden esfuerzos y ajustes... a los sectores más débiles, para superar la crisis que ellos crearon (y aquí, el género masculino viene al caso porque, casualmente, son "ellos").
Es el colmo.
Se forraron con la burbuja inmobiliaria, sus beneficios (por ejemplo los de los bancos) siguen siendo multimillonarios, sus pensiones de jubilación permitirían vivir a 100.000 personas ancianas durante el resto de sus días, nunca pensaron en compartir sus enormes ganancias, aunque pusieron rápidamente la mano para socializar sus pérdidas, que hemos pagado a escote toda la ciudadanía,... y continúan pidiendo "sacrificios" a la población de a pie, que se abarate el despido, como si la "avidez" de la gente currante fuera la causa de esta crisis.
¡Hay que joderse!
Pero, si me escandaliza la impudicia de los poderosos, todavía más me escandaliza la complacencia de quienes somos "sodomizados" por su desvergüenza.
En vez de salir a la calle para clamar contra tanto sinsentido, contra un modelo y un sistema injusto en el que siempre pagan las mismas personas, mientras otros salen siempre impunes, le echamos la culpa al gobierno.
Es cierto que el gobierno es culpable, pero más por su silencio y su complicidad con los poderosos, por su falta de imaginación y ambición política para proponer otras soluciones, que por su acción inutil. A estas alturas sabemos que el gobierno pinta muy poquito.
En fin, tal vez nos merecemos que nos den...
Por cierto, a eso le llamaban "el griego" ¿no?
Pobres griegos.

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