viernes, 19 de marzo de 2010

Dos años después

Dentro de pocos días se cumplirán dos años desde aquel infarto. La foto me la saqué una noche en el hospital, tal vez para comprobar que no me había muerto. Tengo una sonrisa de circunstancias, como de no estar muy convencido, disimulando el trago.
Veinte días antes había muerto mi madre, y hoy estoy convencido de que esa pérdida fué el detonante para que mi corazón -castigado por el tabaco, la tensión y la pasión- fallara.
Creo que ya he contado alguna vez (a los amigos y amigas muchas veces) el profundo cambio emocional que, a sus 88 años, se produjo en mi madre, y sus últimos tiempos llenos de ternura, en que nos encontramos como nunca antes lo habíamos hecho, de una forma tan intima y dulce que me emociona todavía recordarla.
Aquél 2008 fué un año horrible. Y no hablo de la crisis que se iniciaba, hablo del infarto y de la muerte de mamá, y del brazo que se rompió malamente Nené y nos tuvo preocupados y ocupados casi un año, pero también de otras pérdidas dolorosas.
Se fué, poco después del infarto, Carlos Nuñez, mi hermano mexicano. Llevaba mucho tiempo malito y para entonces, quienes le queríamos, ya deseábamos que terminara su sufrimiento y pudiera descansar en paz. Pero uno nunca está preparado para que se le mueran los amigos, y el hueco que dejó fué muy grande.
Ese nefasto 2008 se nos murieron también Inma y Antonio, más amigos queridos, parte de mi historia personal, de mi memoria íntima.
Y tuvimos que sacrificar a Max, el perrito que nos acompañó desde Madrid, porque ya le fallaban todos los órganos y se hacía evidente su decrepitud. Otro amigo, otra pérdida, otro hueco de los que no se cubren ya más.
Lo que digo, un año horrible, para olvidar si no fuera porque perdimos tanto y tan valioso.
Dos años después, miro la foto y me pregunto qué ha cambiado en mi vida, qué he aprendido.
Dice Nené que mucho, y probablemente tenga razón, aunque a mi me cuesta más sentirlo.
Han sido tiempos difíciles, de ajustes y reajustes, de digerir tanta pérdida, tanta tristeza, de asumir la fragilidad y la incertidumbre de la vida, la insignificancia y la futilidad de la (o, mejor, de mi) persona, la proximidad -a poco más de un año vista- de los 60, de reconocer el cansancio de un camino largo y duro, y la conveniencia de arrimarse a la vera y aflojar el paso, dejando que otros tomen la delantera.
No me he dado por vencido.
Sigo esperando que llegue la primavera.

10 comentarios:

  1. Tu fuego, ¿está encendido?
    Querido Fernando, ere un tio grande,yo creo usted y yo estamos hoy reunidos, por así decirlo, como una manera de mantenernos "vivos". Por lo que se, que ambos estamos esforzándonos por tratar de darle un sentido a nuestras vidas. Cualquiera sea nuestro "arte" (consultor; escritor; investigador del alma; etc...) nos dedicamos a vivir nuestras vidas con un propósito. Tratamos que cada día valga la pena.

    ResponderEliminar
  2. En nuestra casa todo esta preparado para recibir a la familia. Tortilla, jamón, queso, sandwiches, vino, cocacola,... y un bizcocho con un dos en la cima. Hoy cumple dos añazos el pequeño de la casa, Martin. Cuando sople algo de ese aire lleno de ternura y cariño te soplara en la cara. Un besazo enorme!!

    ResponderEliminar
  3. Más despacio, más sabio pero nunca vencido. Me siento orgulloso de poder acompañarte en tus pasos, pues gracias a ellos también camino. Me emociona tu emoción y este Domingo de Resurrección también tendremos un pensamiento común. Será 2010. No se olvida...pero el tiempo corre.

    ResponderEliminar
  4. Sí hace ya dos años. Algo más de dos años que empezamos a trabajar juntos, en ese momento teníamos un curso a medias, te acuerdas?

    Y en estos dos años no hemos dejado de hacer cosas juntos: reuniones, seminarios, talleres, encuentros, incluso unos materiales a medias; y momentos más relajados, más cercanos -algunos paseos y algunas cañas-, donde conocernos mejor y tomarnos cariño, donde compartir ideas y sentimientos.

    Dos años estupendos, llenos de intensos aprendizajes y buenos momentos, ... con sus cosas, pero dos años maravillosos. Yo al menos te doy las gracias por poder compartir buena parte de esos dos años contigo.

    ResponderEliminar
  5. Fernando... me llevas a los dolores, a la intimidad de una vida, como otras, como la mia, como la de todas... a la maravilla y al infierno, a las calderas de verano que nos derrite dejando de ese nosotros tan rotundo... poco mas que polvo... y sin embargo... me quedo con esa ternura del encuentro, el abrazo sostenido de esos tiempos en los que te encontraste antes de que la marea se lo llevara todo... Benedetti y primo Levi hablaron de ese lugar como una Tregua... como un sol de primavera que nos invita a ser sencillamente almas en abrazo, mientras el viento viste el mundo con flores por doquier.... .... me quedo con esa imagen... y te agradezco sinceramente regalarmela...

    ResponderEliminar
  6. Jopé! Me devolvéis con vuestros comentarios mucho más de lo que yo pueda daros. Gracias por vuestra sensibilidad y vuestro cariño.
    Pedro, el fuego sigue ardiendo. Tal vez ya no es una gran hoguera, pero está muy cerca del corazón, calentándolo siempre. Gracias.
    Asier, me ha sabido a gloria ese aire dulce y tierno de celebración familiar. Besos a Martin. Gracias.
    Antonio, nuestro camino juntos ya es muy largo (y muy fértil). Me alegro de que nos acompañemos y aprender cada día de ti. Gracias.
    Lo mismo digo, Fer, es un lujo trabajar contigo e ir creando vínculos y alimentando afectos. Gracias.
    Y gracias a ti Raúl, por tus emocionantes palabras y por tus fotos bellísimas.
    En fin, me siento abrumado.

    ResponderEliminar
  7. Fernando: Se lee que no te has dado por vencido:

    En la brecha

    José de Diego. Puerto Rico

    Ah!,desgraciado si el dolor te abate. si el cansancio tus miembros entumece, haz como el arbol seco, reverdece.
    y como el germen enterrado: late.

    Resurge, alienta, grita, anda, combate, vibra, ondula, retruena,resplandece...
    Haz como el río con la lluvia: bate!

    De la tormenta la iracundo empuje. No has de balar,como el cordero triste,
    sino rugir,como la fiera ruge...
    Levántate! Revuélvete! Resiste!
    Haz como el toro acorralado: muge! o como el toro que no muge : embiste!


    Un beso grande

    ResponderEliminar
  8. Gracias Ana. El poema es precioso. Me lo apunto.

    ResponderEliminar
  9. Un lujo poder escuchar a gente como tú. Seremos pocos pero aun quedamos a los que nos gusta oir y pensar frente a los energumenos de la razon; de un color y de otro.
    Otra barbaridad descalificante dicha por un Conseller de la Generalitat Valenciana apoyando la tesis de Mayor Oreja sobre las posibles conversaciones entre el Gobierno y ETA, vino a decir: "Para el marxismo lo importante es el fín y no los medios, conclusión, el Gobierno negocia con ETA". Chucurruc.
    Un saludo. Den.

    ResponderEliminar
  10. un saludo... cariñoso desde sevilla... le recuerdo viva y gratamente... ;-)

    ResponderEliminar