viernes, 23 de abril de 2010

En el país de l+s energumen+s

Desgraciadamente, el nuestro es un país de energumen+s.
Este ya era un rasgo tradicional de nuestra idiosincracia: la disposición a discutir airadamente, a voces, mentandole la madre a quien se ponga a tiro, por un quítame allá esas pajas.
Pero esa característica parece haberse acentuado en los últimos tiempos, como puede comprobarse en algunas tertulias radiofónicas y televisivas, o en los foros de comentarios de los periódicos digitales.
Me alucina el nivel de crispación que se manifiesta en muchas de las opiniones que allí se expresan.
A menudo, no hay una exposición ponderada de argumentos, ni escucha y consideración de las demás razones. Lo que predomina es la descalificación y el insulto a quienes no piensan como uno o como una.
En ciertos grupos de las redes sociales hay personas que se apuntan no para sumarse a la causa que allí se defiende, sino para tener la oportunidad de descalificarla e insultar a quienes los forman.
Creo, ya digo, que este es un viejo problema, de profundas raices y drámaticas consecuencias históricas.
Un problema que trasciende a las ideologías, pues podemos encontrar sin dificultad energumen+s de derechas y de izquierdas, que compiten en su sectarismo, que parecen siempre dispuest+s a suprimir a la otra parte.
Pero, en la actual ola de "energumenismo" tienen una particular responsabilidad quienes han venido sembrando vientos de descalificación y odio los últimos años, desde que perdieron las elecciones.
Son es+s mism+s quienes ahora, a cuenta de la movilización social en defensa de la Memoria Histórica y del juez Garzón, acusan a l+s otr+s de "guerracivilismo", de dividir y de crispar, de atacar a la democracia, de ofender a los jueces...
Como diría el increible Aznar: los pirómanos ahora pretenden ser bomberos.
Pienso que no se puede seguir este juego.
La discrepancia y la crítica son necesarias, pero igualmente necesitamos el respeto, la escucha, el diálogo.
Hemos de negarnos al energumenismo y aislar socialmente a l+s energumen+s.
Tolerancia cero, que se dice ahora.

6 comentarios:

  1. Que razón tienes amigo, pero quien le pone el cascabel al gato?, no veo a nadie dispuesto a hacerlo, los energúmenos venden más que las personas dialogantes, suerte en tu nuevo cometido.
    Besos

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  2. Pues si, Berna, están de moda l+s energumen+s, para nuestra desgracia, pero eso me parece otra razón más: llevar la contraria a las modas.
    Un besote

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  3. Oia Fernando! Creía que vivías en España y yo en el paraíso de l@s energúmen@s, qué sorpresa me he llevado...vaya, será que l@s energúmen@s de allá han migrado hacia acá, los de acá han retornado a la tierra de sus ancestros energumenizad@s o será que en todos lados se cuecen energúmen@s!? (Convengamos que en el país auto y hetero denominado "más democrático de la Tierra" han tenido por dos períodos - votado por la civilizada ciudadanía norteamericana - un presidente que merece el Nobel de los energúmenos, me refiero al ex presidente de los E.E.UU Sr George W.Bush y que en ese mismo país un grupo de ¿energúmen@s? o uno sólo, munido de una bala de energúmena trayectoria asesinó al Presidente Jonh F. Kennedy y luego otro energúmeno asesinó a su hermano senador...claro,claro esos no son energúmen@s...sólo asesinos, son más efectivos que aquellos...)

    Un beso grande.

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  4. Tienes razón Ana, esto del "energumenismo" está muy repartido, y parece que no solo es un problema "hispano", sino también "latino", y "anglosajón", en fin... global.
    Pero...¿cómo encaja esta ola de energumenismo global con lo que, al parecer, también es una ola global de nueva espíritualidad?
    O, acaso es coherente, y como leía el otro día a un maestro, Eckhart Tolle (a quien no conocía):
    "Las cosas están empeorando y mejorando al mismo tiempo. Hay dos corrientes: la corriente inconsciente que desde miles de años ha sido la corriente dominante y se sigue haciendo cada vez más demente y creando cada vez más destrucción; al mismo tiempo está emergiendo la corriente de la consciencia nueva, no condicionada, espiritual. La pregunta es: ¿Hasta qué punto va a seguir el movimiento de la corriente inconsciente? Sin duda va a tener un efecto cada vez más destructivo en el planeta pero al mismo tiempo se está desarrollando la consciencia nueva. Nadie sabe, ni yo tampoco lo sé, si la humanidad se está separando en dos especies diferentes. Es una posibilidad, que una parte de la humanidad no entre en la nueva conciencia y otra sí, entonces se hace una separación como dos especies diferentes. Otra posibilidad es que al mismo tiempo que hay cada vez más destrucción, la consciencia que está despertando llegue a un punto crítico y cuando lo alcance, los inconscientes se vean arrastrados a la conciencia también. Es muy posible que si encuentran destrucción y sufrimiento que ellos han generado, sean arrastrados a la consciencia nueva."
    ¿Será eso?

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  5. No conozco al autor, los conceptos que utiliza de "inconsciente" y "conciente" no son seguramente los que manejo. Pero efectivamente parece haber una corriente de destrucción instalada y una resistencia popular más o menos fuerte. En fin una lucha, una guerra subterránea en tiempos de paz. No me considero pesimista habitualmente pero no veo positivo el camino que parece tomar el "poder" constituido, creo que desde lo popular es complejo oponérsele, el "poder" tiene además de los mecanismos de disuasión, los mecanismos de manipulación psicológica y cuando éstos fallan tiene en fin la fuerza...Deberá el pueblo hacer valer su poder...si es que lo adquiere y no creo que el poder que deberá desplegar el pueblo corresponda al estilo del siglo pasado al modo de las grandes manifestaciones, sino un poder de resistencia desde la negativa a caer en las manipulaciones, socavar desde adentro el consumismo, rebelarse interiormente y no permitir las penetraciones ideológicas...es un momento, me parece, de "guerra de guerrillas" intelectual y de paciencia...mucha paciencia y mucha resistencia.
    Un abrazo.

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  6. Casi tres años después de haber escrito esta entrada, sigo observando perplejo como continua predominando el grito y la descalificación y escasea la escucha y el respeto mutuo.
    Mientras que los filósofos y científicos sociales nos anuncian el cambio de era y el advenimiento de la era de la cooperación, seguimos enfangados en la de la confrontación.
    No es un problema entre derecha e izquierda, ocurre dentro de la izquierda y dentro de la derecha, en todos los sectores y ámbitos sociales.
    Qué aburrimiento!!

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