viernes, 11 de junio de 2010

Cuando sea mayor...

Hace algunos días, mi amigo Cesar me pregunto: "Y tu, si no hubieras sido lo que eres... ¿que te hubiera gustado ser?".
Se me atrangantó el potaje canario que nos estábamos comiendo (en Villaflor, al pie del Teide, los tajinastes florecidos...) y pedí un poco de tiempo para responder.
Para Cesar es fácil, el sabe que es fotógrafo y dentro de unos días inaugura exposición, aunque lleve casi veinte años trabajando de dinamizador juvenil en Los Realejos.
En mi caso, la cosa es más complicada. Para empezar...¿que es lo que soy?
A lo largo de mi vida profesional me he definido de mil maneras: animador, educador popular, educador social, formador, consultor de organizaciones...
Hace algunos años, un periodista que grababa una entrevista para la televisión -en algún encuentro o congreso de los muchos que cargo en mi curriculum- me pidió que explicara claramente mi profesión: "como para que lo entienda su madre", me dijo.
Me tuve que reir. Siempre resultó un problema explicarle a mis padres a qué me dedicaba. Nada de lo que les contaba acerca del trabajo con los grupos, de la formación participativa, del desarrollo de las organizaciones sociales... encajaba en sus esquemas.
Cuando, en sus últimos años le pasé a mi padre alguno de los primeros libros del Equipo Claves, por ver si aquello le aclaraba algo las cosas, conseguí que se quedara más confuso todavía.
Pero, además, como digo, el paso de los años y los cambios de coyunturas sociales y profesionales han hecho que las definiciones variaran. Y, así, los años que trabajé con Peugeot en la formación de sus formadores y cuadros directivos, me tuve que poner el disfraz de "consultor" porque ese era el código que entendían.
Total que, con tantas vueltas, al cabo del tiempo...¿ qué soy yo?
Y, encima, si no fuera lo que soy ¿qué me gustaría ser?
La pregunta de Cesar parecía demandar respuestas sesudas y profundas.
Pasados unos minutos respondí: "No se... algo relacionado con la Comunicación."
Pero fué para salir del paso, y la preguntita siguió dándome vueltas en la cabeza.
Hasta hoy mismo.
En realidad, la respuesta es fácil, siempre estuvo ahí: mi sueño siempre fué ser cantante de boleros, formar parte de un trio musical de esos que se pasean por las mesas de los restaurantes, en Cuba, en América Latina, atendiendo las peticiones de la gente.

5 comentarios:

  1. En realidad no están tan lejos, la comunicación y los boleros.

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  2. Mi madre tampoco llegó a entender a qué se dedicaba Pabli, y yo tampoco he sabido nunca lo que ser de mayor, así que me apunto al trío de boleros. Todo se andará. Muchos besos Fernan.
    Jesús

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  3. Pues para mi eres una gran persona, independientemente de las cosas que hayas hecho, eres grande por ser como eres.
    Besitos y saludos

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  4. Lo dudo, lo dudo, lo dudoooooo
    Ja, ja, ja Me parece atractivo. Tiene algo la farandula y los boleros de autodestrucción, pasión hasta los limites, alcohol, ramos de flores, chicas guapas y ternura que bien agitado me gusta.
    Un abrazo Fernando

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  5. Tienes razón "Anónimo", no están tan lejos la comunicación y los boleros.
    Jesús, qué bien que te apuntes, al menos tocas la guitarra, así que yo puedo ocuparme de las maracas. Busquemos otro guitarra y echémonos a la calle.
    Pilar, gracias, yo también te quiero (conociéndote poquito, no te digo nada si te conociera bien).
    Gallas, ese bolero (Lo Dudo) es puro Descartes. Si, el bolero también tiene un punto de pasión y amores perdidos, que le dan mucho morbo. ¿Te apuntas al "Bolero-point", como alternativa al "Power-point"?
    Muchas gracias por vuestros comentarios.

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