miércoles, 1 de septiembre de 2010

Postales veraniegas


Reencuentro con los magníficos paisajes de Huermeces y con los viejos amigos.
Aquí parece que el tiempo se hubiera detenido y no hayan pasado más de 30 años.
Pero es solo un sueño de verano del que pronto se despierta.









La catedral de Siguenza para mi solo. Me paseo por sus naves umbrías. Imagino historias de monjes y guerreros. Me pregunto por qué, siempre, permanece cerrada la Capilla de El Doncel ¿será para sacerle unos euritos al personal?







Los campos castellanos están repletos de girasoles.
La generosa primavera los ha puesto altos y brillantes.
Siempre me gustó esta planta humilde, utilitaria, y tan hermosa.










De vuelta en Cádiz.
Bajamos muy temprano a la playa.
Mientras Nené camina y busca conchas por la orilla, yo hago mis ejercicios de Chi Kung.
El aire es limpio.
Pareciera que cada mañana el mundo se estrena.








El pajarito estaba en la calle, aturdido, como si hubiera caido de un nido.
Le subo a casa y le doy agua.
Al rato, ya recuperado, se escapa por la ventana del lavadero dejando una huella de alegría y libertad.







Todas las tardes, mientras pedaleo en la bicicleta estática, el sol se pone en la ventana, junto al Castillo de San Sebastián.
Hoy se cruza un barco, camino de Africa.
Cada puesta de sol es especial, diferente, única.
Tengo un montón de fotos. Podría hacer una exposición.






Por las mañanas, muy temprano, en la playa solitaria, nos damos un baño entre los primeros rayos de sol.
Es un momento fantástico que nos tonifica el cuerpo y la mente para todo el día.








Cuantas horas de lectura, tumbados en la cama, bajo el ventilador.
Cuantas aventuras y viajes imaginarios.
Nuestros veranos siempre han sido muy lectores.
La oportunidad de leer sin límite, aunque llegue la madrugada.





Para despedir las vacaciones, salimos en un barquito -lleno de familias de veraneantes- a ver la puesta de sol en medio de la bahía.
Al zarpar, todo es bullicio, risas y fotos.
Al volver, despues de que el sol se haya escondido tras el horizonte, todo es silencio y melancolía.

3 comentarios:

  1. Gracias por la vuelta y por las imagenes de tus encuentros, como simpre manisficos lugaras y frases o textos con mucho amor...pedro

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  2. La prisa no son buena...Gracias por la vuelta y por las imágenes de tus encuentros, como siempre magnificas y los lugares y los textos con mucho amor, otro beso
    Pedro

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  3. Dicen que recordar es volver a vivir, aunque todavía esté tan cerca ese pasado.¡Gracias por este verano lleno de "plurales"! ¡Que aunque se acabe Agosto sigamos poseídos por el espíritu libre de las vacaciones!

    Laculi

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