viernes, 15 de octubre de 2010

Espejismo

Después de darle muchas vueltas me decido a coger ese libro de la biblioteca.
Su autor es el favorito de un buen amigo que me lo ha recomendado muchas veces, aunque, no se por qué, siempre he evitado sus novelas.
Lo meto en mi cartera y, al tomar el autobús de regreso a casa, empiezo a ojearlo.
Ahí llega la primera sorpresa.
El protagonista tiene un nombre muy parecido al mío, con alguna letra cambiada tan solo.
Casualidades de la vida y la literatura, me digo.
Más tarde, tras la comida, antes de echar mi cabezada habitual, retomo la lectura.
Trata de un hombre maduro, a punto de cumplir los sesenta, que se siente perdido en medio de una época que se acaba.
Me veo reflejado en el retrato, y, según van avanzando las páginas, crece mi asombro al descubrir más y más detalles que coinciden con mi propia vida.
¿Como es posible que aquél hombre -igual que yo- visite a sus padres ancianos todos los miércoles por la tarde?
¿Como explicar que, siendo niño, jugara solo al fútbol en el patio de su casa, lo mismo que hacía yo?
¿Y su grave enfermedad, hace dos años, como la mía?
Las coincidencias se multiplican en cada capítulo.
Ya no me cabe ninguna duda: el libro habla de mi.
Los detalles no son idénticos, están levemente deformados, las fechas, los nombres, los lugares... pero es mi historia la que cuenta.
¿Puede ser una casualidad?
¿Acaso -sin saberlo yo- el autor me conoce y es precisamente mi vida la que describe?
¿Seré tan solo un personaje de novela que se cree vivo?
¿Qué me ocurrirá cuando pase la última página?
He llegado, agitado por una ansiedad creciente, hasta la página 89.
En ella, el protagonista se sienta frente al ordenador y escribe asustado.
Como yo ahora.

Este pequeño cuento se debe a la lectura de "Dublinesca" de
Enrique Vila-Matas y a la historia de Samuel Riba que allí se cuenta.

2 comentarios:

  1. cuando lo leí pensaba que a Riba le habría gustado parecerse más a de la Riva, en la entrada que dediqué a esta novela(http://plazachica.blogspot.com/2010/03/dublinesca.html) destaco esta frase sobre el personaje: “tiene una notable tendencia a leer su vida como un texto literario”, ¿casualidad?, ya sabes, lo tengo como pista para pasear por mi blog, un abrazo

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  2. Si, Jose, veo que te han "zumbado" los oidos, pues el "buen amigo" que menciono en el cuento no puedes ser otro que tu. Hay cosas de Riba que también son de la Riva, otras que le envidio, y otras que mejor se las queda para él.
    Realmente, el Vila-Matas es un monstruo literario, aunque tampoco está nada mal tu primo Gunter (por seguir con el juego de "espejismos literarios").
    Un abrazote

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