viernes, 22 de octubre de 2010

Sentarse y sentirse

Por la mañana, al despertarme, lo primero que hago -tras pasar por el baño- es dedicarle un rato a la meditación.
Llevo haciéndolo varios años, ya van para seis, casi todos los días.
No se trata de ningún tipo especial de meditación, ni hay ninguna mística religiosa tras ella.
Es, tan solo, "sentarme y sentirme", como lo definía un monje budista, dejar fluir los pensamientos sin agarrarme a ellos, poner la atención en la respiración.
A veces es más fácil. Los pensamientos se disuelven como jirones de niebla y llega suavemente el silencio interior. Y no siento el cuerpo.
En otras ocasiones, la cabeza bulle sin parar y los pensamientos vuelven, una y otra vez, a llamar machaconamente la atención. Los músculos inmóviles protestan, doloridos.
Dicen los viejos sabios que la meditación debe hacerse sin ninguna intencion, sin buscar resultados, pero siempre -incluso cuando es más difícil- me hace sentir bien, y no recuerdo una sola vez que me haya arrepentido de hacerla, que lo haya vivido como algo sin sentido.
La experiencia es todavía más especial si medito en medio de la naturaleza, frente al mar o en el campo, escuchando la sinfonía de olas y pajaros, sintiendo el sol o el viento en el rostro.
Hay días que me despierto con las preocupaciones, los miedos y las incertidumbres apretándome el pecho. Y ese rato de meditación hace que cambie mi mirada, mi visión del mundo, y puedo respirar sin angustia.
Por eso, especialmente tras el infarto, no he querido perder la meditación, que ha sido -sin buscarlo- una magnífica terapia y un regalo de la vida.
Si, es un regalo parar, en medio de tanta prisa, la quietud en mitad del tráfago, poder mirar "hacia adentro", escuchar el silencio interior, en tiempos de tanto ruido y tanta palabrería.


Aquí os dejo el regalo de la música de Hariprasad Chaurasia que demuestra que también es posible meditar -y ayudar a meditar- mientras se toca la flauta.

2 comentarios:

  1. "La meditación es una especie de comprensión y disfrute del presente, una suerte de fascinación ante el eterno ahora, que nos conduce a un estado de paz en el que podemos entender que el sentido de la vida, el ámbito donde se da, es simplemente AQUÍ y AHORA".(Alan Watts)
    Fantástico Hariprasad Chaurasia. Certifico tu constancia en la meditación y me beneficio de sus efectos en tí.
    Nené

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  2. Envidiable tu constancia, y genial H. Chaurasia. Yo también quiero beneficiarme de sus efectos en ti.

    Besos

    Esú

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