viernes, 19 de noviembre de 2010

Nosotr@s, el sistema

La semana pasada viajé a Las Palmas de Gran Canaria, para participar en las 2as Jornadas Internacionales de Participacion y Desarrollo Social.
No se qué habré podido aportar allí. Si se lo que me he traído de vuelta, todo lo que he aprendido (incuyendo la interesante "lección" de la maliense Aminata Traoré, que aparece en la foto).
Ha sido un "chute" de esperanza, volver a abrazar a viejos y nuevos amigos, descubrir tantas iniciativas ciudadanas interesantes que se están desarrollando en aquella ciudad, con el apoyo de un equipo entusiasta de dinamizadoras y dinamizadores del Ayuntamiento de Las Palmas (si, a veces hasta los ayuntamientos aciertan).
Pero, más allá del gozo de constatar que siguen surgiendo nuevas manos y nuevas voces para cambiar el mundo, las Jornadas han servido para confirmar el diagnóstico de una realidad en crisis, la percepción del fracaso de un sistema, de un modelo económico, cultural, social... que nos acogota más y más conforme se agota.
Y también -de nuevo- la conciencia de que no hay otro mundo -mejor- posible sin la ciudadanía, de que la gente -organizada, organizándose- es imprescindible para producir los cambios necesarios.
Pero los colectivos, las asociaciones y organizaciones sociales también estamos en crisis, en horas bajas. No es sorprendente en un mundo en el que todo está en crisis, en medio del ojo del huracán, en pleno cambio de era.
Las viejas formas organizativas se resisten a desaparecer y las nuevas están todavía inventándose.
Y es grande el desánimo entre quienes pretendemos cambiar el mundo.
Pero cuando nos encontramos, cuando compartimos nuestras dudas y nuestros sueños, nuestras fortalezas y también nuestras debilidades, entonces es mucho más fácil reconocer el "poder social", nuestro potencial, nuestra capacidad de cambiar las cosas.
Eso es algo de lo que ha pasado en Las Palmas.
Y allí, también, se han escuchado llamadas a la insumisión, a la resistencia frente al sistema, nuestro enemigo común.
Pero asi mismo hemos podido reconocer que nosotr@s también somos el sistema, que tenemos plenamente interiorizados los valores, las actitudes, los hábitos, las conductas, los modelos mentales... que permiten que continue en pie. Y que no hay cambio posible del sistema si no cambiamos las personas -y las organizaciones- que lo sostenemos.
De vuelta a Cádiz, escucho -en medio de una multitud de jóvenes- una charla en Enric Duran que impulsa la Cooperativa Integral Catalana y propone no esperar, empezar a construir YA -en nuestras personas y en nuestras organizaciones- las alternativas a este mundo imposible, al capitalismo depredador.
Resistencia, insumisión, clandestinidad.
Unir fuerzas, ponernos de acuerdo, al margen de las administraciones y de los poderes fácticos, sin esperar su permiso, tejiendo redes con todas las personas y sectores, con todas las iniciativas que quieren transformar el mundo.

1 comentario:

  1. Entro en tu blog, y percibir cómo todas las semanas la información de descargar para hacernos cargo de contenido DE ESTE ÚLTIMO Número. Por la tarde noche me fui a la presentación de un libro, de un amigo, José Mª Toro (por cierto te lo recomiendo, es un buen libro para descansar y descargar en la sociedad en la que vivimos; “el Libro es DESCANSER”)…En la presentación me recordó el contenido de este último artículo tuyo en blog; La chica que lo presento dijo; Cargamos, apenas sin darnos cuenta, con lo siguiente: “La cultura dominante basada en la “acumulación de conocimientos”, en la “sobrecarga de informaciones” y en la “saturación de estímulos” lo sobrecarga todo; las estanterías de los centros comerciales, internet, los programas educativos, los medios de comunicación, los contenedores de basura, las deudas hipotecarias… Y también dijo: No podemos seguir siendo ajenos al hecho de que tanta sobrecarga pueda estar colapsando nuestros propios circuitos internos…Y esto me recordó tu contenido en el blog de hoy, Que tú viaje a Las Palmas fue para descargar y tu regreso a Cádiz es para descargar y para hacernos cargo, pues como dice el autor de “DESCANSER”; “La persona, al descargar, descansa y –se recarga-. La persona, al descargar el peso de sus tensiones, trabajos y responsabilidades descansa. Y en este descanso se –recarga- de la energía necesaria para revitalizarse por entero. Entre el contenido de tu artículo y la presentación de libro, me conecta con esta reflexión hoy…
    Un Besote amigo Fernando

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