viernes, 24 de diciembre de 2010

Zapatero no se presentará a las próximas elecciones

Nunca más volveremos a creer las palabras de los políticos.
Mira que ya era difícil, pero todavía aguardábamos sus declaraciones, sus propuestas ante los grandes problemas que enfrentamos, porque seguimos necesitando la esperanza, anhelamos poder creer en algo.
Las revelaciones de Wikileaks están acabando con los últimos residuos de "inocencia política" que nos quedaban.
El gobierno de los EEUU está quedando con su culo global al aire. Aunque sus vergüenzas, ahora expuestas a la luz pública, eran un secreto a voces que no nos ha sorprendido.
Tan solo han venido a confirmar lo que ya sospechábamos: los EEUU siguen siendo los matones del patio global, que pretenden hacer pasar por el aro a cualquiera que no se pliegue a sus intereses. Y que le den mucho a la ética.
Pero el gobierno español -por hablar de lo que nos toca más cerca- no ha salido mejor parado.
No es que tuviera un alto indice de popularidad antes de Wikileaks.
Su gestión de la crisis económica, la exhibición impúdica de falta de ideas, su sometimiento a las imposiciones del mercado y del gran capital, su incapacidad para articular propuestas alternativas... ya habían conseguido una rara unanimidad social.
De la derecha extrema ya conocíamos su rabia ancestral y su fobia antizapateril y antipesoe. Pero, quienes les votamos (aunque fuera tapándonos las narices) no esperábamos que traicionaran una y otra vez sus compromisos, los programas por los que fueron elegidos, logrando así la desafección masiva de la izquierda crítica.
Los papeles de Wikileaks han sido el remate.
Nos han confirmado que este gobierno ha tratado a la ciudadanía como si fuéramos menores de edad, como gente estúpida a la que se le dice cualquier cosa que la contente, para luego afirmar -a su espalda- otra cosa distinta, y hacer más tarde lo contrario de lo que se dijo. El gobierno ha exhibido un doble lenguaje, una mediocridad, una capacidad de sumisión y lameculismo hacia los EEUU, una falta de dignidad... que han acabado por descalificarlo.
Por eso estamos en condiciones de asegurar que Zapatero no se presentará a las próximas elecciones.
Ni él está por la labor de sufrir un varapalo histórico, ni el PSOE va a consentirlo. Tratarán de salvar los muebles, de achicar el máximo de agua del bote que se hunde, de minimizar los daños.
No le perdonaremos a ZP que le haya puesto en bandeja las próximas elecciones a la derecha cutre y corrupta. Es seguro que nos acordaremos de él -y de su familia- muchas veces en los próximos años.
Pero es que, además, el daño que le han hecho a la democracia y a la izquierda supone una carga de profundidad de largo alcance. Han acabado con los restos de confianza en la política, con las últimas esperanzas acerca de "otra forma de hacer política" que todavía abrigábamos.
Costará muchos años reconstruir la confianza y la esperanza.

5 comentarios:

  1. Pues si, nos acordaremos de Zapatero porque la que se nos viene encima va a ser pequeña. La derecha de Rajoy nos va a apretar bien las tuercas.

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  2. Muy de acuerdo, Fernando. Un abrazo a todos y lo que se suele decir en estos días , que yo deseo para los 365 días de cada año.

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  3. Me asusta una vez más volver a pensar lo que nos depara, sabernos en breve en manos de la derecha recalcitrante y con fuerza contenida de los últimos ocho años, en mi tierra toca nuevamente derecha después de dos intentos de tripartito de izquierdas la gente nuevamente ha querido derecha......y con ese panorama que va a ser de nosotros, eso que me asusto.

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  4. Gracias a los tres.
    Al Anónimo, con quien comparto la previsión de que la derecha nos hará saber lo que es un "ajuste", sin complejos.
    A Guillermo, a quien devuelvo sus buenos deseos para el año próximo. Que se cumpan para todos.
    Y al Jardinero, que expresa un temor que compartimos muchos, aunque el miedo es mal amigo. Creo que no debemos dejarnos paralizar por el miedo.
    Aquí viene bien aquello que decía el maestro zen de que lo que menos importa es lo que pasa, sino como lo vivimos cada uno.
    Así que creo que hemos de poner todas nuestras energías en vivir lo que venga con el corazón fuerte y el animo en alto.
    Un abrazo

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  5. ¿Hace casita en Marruecos?
    Nené

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