viernes, 15 de julio de 2011

Instantaneas playeras (que nunca hice)

  • La parejita que, al salir el sol, duerme abrazada sobre la arena (no encontraron otro lugar donde vivir su pasión). 
  • Los operarios que avanzan -sin prisa- recogiendo bolsas de plástico, papeles, sombrillas rotas, pañales usados, restos de comida... "olvidados" por el personal el día anterior.
  • Los surfistas que esperan, meciéndose en el agua, la llegada de la ola perfecta. De vez en cuando, uno la coge, se yergue sobre la tabla y se desliza, se desliza, se desliza... y se cae.
  • El jubilado de finas y pálidas piernas que camina muy deprisa de espigón a espigón, una y otra y otra vuelta, y de vez en cuando da una carrerita, como si se le escapase el autobús.
  • Las señoras que caminan por la orilla mientras despellejan a sus vecinas, hablando todas a la vez, con turbantes en la cabeza y bañadores de ballenas comprados en algún mercadillo... hace veinte años.
  • Los solitarios barrigudos que se ponen al sol como lagartos, junto a las piedras del espigón, oteando la playa por si descubren alguna muchacha haciendo topless, para realizar -entonces- alguna excursión exploratoria.
  • La pareja mayor que, puntualmente, llega a "su lugar" y, haya quien haya allí, instalan su campamento de sillas y sombrilla, desplazando al intruso que lo ocupaba.
  • Las palomas que esperan a que se duche algún bañista para beber el agua dulce que se derrama por el desaguadero (ésta si la hice).
  • El hombre que agita sus brazos en un ejercicio que pareciera ensayo para un vuelo (alguna mañana conseguirá despegar y se unirá a las gaviotas que navegan el viento).
  • La mujer solitaria que se ha traido esta mañana la cámara y pide a una parejita paseante que haga el favor de sacarle una foto, mientras posa coqueta y despliega una sonrisa de felicidad de anuncio.
  • El tipo panzón que todas las mañanas, temprano, hace lentamente su tabla de gimnasia china, como un ritual solemne (los paseantes ocasionales le miran perplejos y comentan: "hay gente pa tó").

3 comentarios:

  1. Una señora camina por la orilla auxiliada por una muleta mientras sujeta con la mano izquierda el borde del vestido para que no se moje.
    -¡Buenos días!
    -Ya ve, aquí con la cachaba. Pero vengo todos los días por la circulación. Cuando bajo tengo las venas de las piernas asín de gordas (me muestra el grosor del dedo índice) y cuando me voy las tengo asín de chicas (haciendo pinza con el dedo gordo y el índice y dejando un espacio mínimo entre ambos).
    -Pues que bien.
    -Y usted que lo diga.
    -Adios.
    -Con Dios.

    Nené

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  2. El hombre que se bañaba frente al Pirulí todos los días, de invierno o verano, con lluvia o sol, y nadaba con su solo brazo.... ¿Se ahogó?

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  3. Gracias, a Nené y a Hilario por sus aportaciones (y por otras muchas cosas más).
    Sus "instantaneas" se suman al album imaginario, que está abierto de par en par para que cada cual sume sus propias escenas playeras, aquellas que captaron su atención y su sorpesa por un instante.
    A la señora de la muleta no la he visto este año. Tendrá mejor las varices.
    Al manco nadador tampoco, pero he descubierto a otro señor -de los nadadores crónicos- que hace al nadar el mismo ruido que las ballenas ("¡Por allí resopla!"). Me pregunto si será otro caso de "mutación", como el hombre que quiere ser gaviota.
    Besotes.

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