viernes, 29 de julio de 2011

"Ponerse" de vacaciones

Las vacaciones se sueñan siempre en tecnicolor y a menudo se viven en blanco y negro, como se puede.
Cuanto más las imaginas, cuanto más fantaseas, cuantas más expectativas pones en ellas, más fácil es que venga la realidad con las rebajas.
En las vacaciones, como en la vida misma -porque las vacaciones no son una excepción de la vida- hay yin y yang, días buenos y malos, alegrías y tristezas, encuentros y desencuentros, soledad y compañía...
Uno se va de vacaciones con sus virtudes y sus defectos, con sus miedos, sus ilusiones, sus fantasmas, sus malos rollos y sus buenas ondas...
Cuando vivíamos en Madrid las vacaciones eran la ocasión para escapar de la gran ciudad, pero desde que vivimos en Cádiz esa necesidad de huir ha desaparecido. Aquí, donde vivimos cada día, es donde muchas personas sueñan con disfrutar sus vacaciones.
Por eso, al menos para mi, las vacaciones son algo más que un cambio de lugar (aunque quizás tenga algo que ver que no haya "posibles" para muchos viajes). 
Cuando los amigos preguntan cuando me "voy" de vacaciones, suelo responder que "me pondré" de vacaciones en Agosto. O sea, no se trata de "irse" sino de "ponerse".
Para mi, las vacaciones son sobre todo una actitud, una postura, una disposición... del cuerpo y del espíritu.
Eso significa tiempo: para dormir sin despertador, para leer hasta las tantas, para escribir en cualquier momento, cuando llega una idea, para dibujar (aunque lo tenga medio abandonado, pero ese es mi propósito), para no hacer nada...
Y significa silencio: silencio tecnológico, cerrando -por el calor- este blog, y el feisbú, y el correo electrónico...(¿seré capaz?) y silencio físico, que busco en el Qi Gong y la meditación.
Y significa encuentros (y -a veces- hasta encontronazos) con la pareja, con los hijos, con la familia, con los amigos...
No se si es una buena formula, pero he aprendido a no esperar (casi) nada, a estar abierto a todo, a construir las vacaciones con lo que cada día trae.
Al menos eso es lo que intento, no siempre con éxito.
Pero, sea como sea, cruzo hoy los dedos para que quienes frecuentáis este rincón hecho de palabras y yo mismo tengamos unas felices vacaciones.
Hasta septiembre.

5 comentarios:

  1. Cuando los chavales acaban las clases a los adultos nos entran unas ganas tremendas de hacer vacaciones. Aunque estemos en paro, ocurra lo que ocurra, pensamos en irnos a alguna parte para desconectar.

    Y esas ansias de vacaciones, tan normales y lícitas en muchas ocasiones acaban convirtiéndose en un problema o en conflicto personal.

    Dado que los seres humanos parece que tenemos tendencia a complicarnos la vida, fácilmente podemos convertir las deseadas vacaciones en un duro peregrinaje que nos hará desear el regreso al hogar, al trabajo o a la rutina ya conocida.

    A lo mejor las vacaciones son solo el reflejo de lo que vivimos y cómo lo vivimos. Quizás sea por eso que observando a las personas en los lugares de veraneo casi siempre me parece que siguen con las mismas prisas que cuando están en sus casas habituales. Corren para llegar a la playa o la piscina, se ponen de mal humor porque no encuentran aparcamiento, discuten con algún vecino por que aquella noche querían descansar y el vecino está de fiesta etc.

    No acabo de entender por qué nos empeñamos en irnos de vacaciones sin estar convencidos y determinados a que ese tiempo de vacaciones sea especial, sin reloj, sin móvil, sin coche si puede ser y sin nada que nos recuerde que somos esclavos del tiempo durante casi todo el año.

    Demasiadas personas regresan cansadas de las vacaciones, demasiadas personas sufren esta época del año como un castigo que hay que soportar, demasiadas personas olvidan que la vida “solo se vive una vez”

    Mi deseo es, sean como sean vuestras vacaciones, disfrutad al máximo sin prisas y sin agobios es un merecido descanso.as. FELI VACAACIONES

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  2. Seguro que las mejores vacaciones van a ser aquellas que pasemos con quien y con lo que queramos hacer...no importa dónde.
    Qué bonita reflexión como siempre!
    Pues eso, nos seguiremos leyendo en septiembre

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  3. Creo que siguen de vacaciones todavia; te dejo este comentario sobre el verano en Galicia; El mundo protesta y a mi me envuelve una especial ternura. ¿Por qué será que siempre me encuentra más preparada el silencio que la fiesta?
    Anoche, mientras cenábamos, la rías bajas gallegas (muy próxima a emblemáticas playas y lugares como A Lanzada, Sanxenxo, la isla de la toja y Cambados…) se vistió de plata dejando a nuestras voces los matices que poco a poco fueron pintando trazos de arco iris en la noche. Se intuía lluvia, pero el mar fue cómplice negociando con las nubes un pequeño aplazamiento.
    Siempre hay, en agosto, un día que se viste de otoño recordándonos que el tópico veraniego debe ser disfrutado. Que hay que cansarse del des-orden para que llegue la añoranza de la rutina. Que los días ya languidecen en reflejos dorados.
    Atardece en agosto, y llueve. El viento envuelve un rumor de pasos y voces que dejan desiertas las calles mientras los edificios se encienden entre cristales de luz.
    Respiro tranquila. A nadie espero, ni me esperan. Estoy en pausa, como un lago a los pies del mundo en la soledad blanca de estos días que van dando forma al otoño.
    ¿Será que para mi el silencio es la fiesta?
    un besote

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  4. Me ha encantado el matiz. Gran enseñanza. Gracias por compartirla.

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  5. Gracias siempre.
    A Pedro, amigo fiel, buscador de perlas, de quien necesito prontos encuentros y nuevos abrazos.
    Al Jardinero en Marte, que siempre tiene palabras hermosas de aliento, y cuyos jardines espero que sean siempre frondosos y llenos de flores bellas.
    A Sadda, cuyo blog, "Cuaderno de Silencios", me parece otro afortunado hallazgo.
    Gracias a cuantos y cuantas pasáis por aquí, y, como siempre, más gracias todavía a quienes compartis vuestras opiniones y palabras y dialogáis conmigo.
    Abrazos.

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