viernes, 9 de septiembre de 2011

El Papel Point

Las tecnologías nos aportan -quien lo duda- muchas ventajas y posibilidades, pero -aunque a veces parezcamos ignorarlo- traen también consigo algunos inconvenientes.
Por ejemplo, están los problemas de concentración, la dispersión de la atención que conlleva la multiplicación de estimulos.
O aquello de que las TIC nos acercan a la gente más lejana y nos alejan de la gente más cercana.
O los riesgos de la "infoxicación", que hace que el exceso de información la vuelva insignificante, irrelevante para quien ha llegado a la saturación.
O la pérdida de la privacidad y el riesgo de control o manipulación de nuestras ideas, discursos, gustos, intereses...
Personalmente, me da mucho palo la creciente dependencia en la que se desenvuelven cada vez más amigos y amigas que no pueden vivir sin consultar continuamente su twitter o sin retransmitir su vida en tiempo real informando al resto de la humanidad de donde están, de lo que hacen, de lo que comen...
Un efecto perverso muy comentado recientemente es el de la pérdida de capacidad de razonamiento complejo y la simplificación de ideas que implica el uso abusivo del Power Point y que ha provocado la constitución en Suiza de un partido político que propone su prohibición.
Acabo de participar en los Encuentros Internacionales de Juventud de Cabueñes, que se han realizado en los primeros días de septiembre. En las semanas anteriores me encontré ante el dilema de utilizar el ordenador para preparar mi intervención vulnerando así mi autocompromiso de "silencio tecnológico" durante las vacaciones, por lo que opté por realizar un "Papel Point". O sea, busqué folios de colores y rotuladores, y me entretuve en sintetizar los puntos principales de mi exposición.
Fué muy divertido rotular aquellas ideas -con colores distintos y grafismos llamativos que aprendí en mis remotos años de trabajo como animador turístico- mientras iba rumiándolas, elaborándolas en mi cabeza.
Mi intención, que luego no pude aplicar totalmente por las condiciones del espacio, era presentar aquellas ideas, hacerlas circular de mano en mano entre las personas participantes y fijarlas luego con masilla autoadhesiva a las paredes, puertas y ventanas de la sala, de manera que acabaran rodeándonos y llenando nuestro entorno visual.
Era, en fin, una manera de salir del paso -con una cierta elegancia- para disculpar la ausencia del obligado Power Point que no puede faltar en cualquier ponencia o mesa redonda que se precie.
Mi sorpresa fué descubrir que a las personas jóvenes participantes en aquél encuentro les resultaba simpático, atractivo y sugerente el cambio de código y entraban con gusto al juego del Papel Point.
La sorpresa se completa cuando mi amigo y compañero Antonio Moreno, coordinador del taller, me envía un mensaje SMS para contarme que las personas participantes han decidido utilizar el Papel Point como "tecnología" para la devolución de resultados en la sesión conjunta de puesta en común de conclusiones con las gentes de los otros encuentros simultaneos que se han desarrollado durante esos días.
La anecdota viene a cuento de los riesgos de las tecnologías, y en particular el de que acabemos  convirtiéndonos en otra pieza más de la red, del engranaje que recibe y difunde mecanicamente información, que consume mensajes, sin pararse siquiera a degustarlos, a digerirlos, a elaborarlos.
Creo que la clave está precisamente en la creatividad, en la imaginación, que son cualidades genuinamente humanas de las que carecen las maquinas.
Y me viene a la cabeza la presentación que, precisamente sobre las TIC y las redes sociales, hicieron en el mismo encuentro Neyda y Olga, mediante una pequeña representación teatral -ayudada con recursos multimedia- en la que desplegaban las ideas principales que querían someter al debate. Fué magnífico.
Pienso que, lejos de conformarnos con las cómodas rutinas tecnológicas, con el tecno-pensamiento único, hemos de poner a funcionar la imaginación y refrescar nuestras ideas, nuestro discurso, nuestro diálogo, nuestra acción llenándolos de fantasía, poesía, mágia, humor... que nos permitan escapar de los riesgos de empobrecimiento del pensamiento y las relaciones humanas que se esconden, arteramente, tras la fascinación de las TIC.

6 comentarios:

  1. madre mia fernando...!!! Y si no llevaste power point ¿quien hizo el taller?.... ¿Como pudiste leer la ponencia?....!!!

    (por supuesto falta el tono de ironía)

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  2. Pues, aunque parezca mentira, no llevé power point, ni leí la ponencia.
    Me puse de pie en mitad de la sala (dispuesta la gente en semi-círculo), y, moviéndome por ella, fuí exponiendo las ideas con el apoyo de las notas que llevaba en mi cuaderno de espiral, mientras iba desplegando por el suelo los folios de colores rotulados con la síntesis de los puntos principales (o sea: el "Papel Point") que me sirvieron de guía.
    Lo más sorprendente es que la gente me prestaba atención, sonreía y asentía (o comentaban entre ellas)!!!
    Y, luego, en el coloquio, parece que se habían enterado de las ideas que quería compartir con ellas!!!
    Tremendo

    (por supuesto, manteniendo el tono de ironía)

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  3. Me encanta el "papel point", la valentía y tu creatividad. Lo deben dar las tablas...Eso me recuerda a un formador que tuve en una ocasión que llegó al aula antes que ningún participante, vestido de blanco con ropa fresca, descalzo y con conchas en las manos...directo de la playa al curso...Nos cautivó a todos. ¿Te acuerdas? Trabajar luego sobre el análisis de la creatividad, la planificación, el trabajo en grupo....fue genial.

    Un abrazo.

    Ana.

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  4. Hola Ana!!
    Gracias por tus palabras amables. Claro que me acuerdo, aunque ya van a cumplirse 16 años de aquello. Yo también disfrute mucho de aquello. Era un gran grupo, con gente fantástica (a la vista está).
    Me gustaría mantener ese mismo espíritu de entonces, aunque ahora me pilla un poco más gastado, pero quisiera ser capaz de seguir disfrutando y transmitiendo a la gente curiosidad y ganas de descubrir nuevos caminos.
    Un besote

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  5. Casualmente el 22 de septiembre llega a España: "El pensamiento PowerPoint: Ensayo sobre un programa que nos vuelve estúpidos" (Atalaya) de Franck Frommer
    Permalink: http://www.amazon.es/dp/8499421091
    Una demostración más de que siempre estás un paso por delante, que tienes información privilegiada, una manera de "mirar" las cosas que evidencia que tienes unos excelentes contactos con... tus neuronas (sí esas que ponen en duda todo lo "establecido"). Un beso (aunque estes acatarrado).

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  6. No, si al final, esta entrada me va a costar un disgusto y no voy a poder utilizar más un PowerPoint sin quedar en evidencia. ¡Con lo socorridos que son!!
    Tus palabras, Jesús, tan halagadoras, demuestran que me quieres mucho y me tienes idealizado. ¡Qué más quisiera yo! (Yo también te quiero).

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