viernes, 21 de octubre de 2011

El discurso del candidato

Conciudadanos y conciudadanas:
Vivimos tiempos muy difíciles.
No se trata solamente de la profunda crisis economica, que golpea especialmente a los sectores más débiles de nuestra sociedad y que -paradójicamente- está sirviendo para que los ricos sean más ricos.
Es que, además, esa crisis está ocultando otros problemas muy importantes: la crisis medioambiental, el calentamiento global, con gravísimas consecuencias de todo tipo; la crisis alimentaria, que condena al hambre a 1.000 millones de personas; la crisis migratoria, con millones de personas desplazándose en busca de un futuro mejor; la crisis energética; etcetera, etcetera.
Son muchos los problemas, los desafíos que llenan de incertidumbre nuestro futuro colectivo.  
Y no tenemos soluciones. Carecemos de respuestas. Las viejas formas de enfrentar los problemas se demuestran cada día ineficaces.
El gobierno ha fracasado.
La oposición tampoco ha sido capaz de ofrecer ninguna alternativa.
Los partidos políticos, y hasta la propia democracia representativa, sufren la desafección, el rechazo por parte de la ciudadanía.
No puedo haceros ninguna promesa para obtener vuestro voto.
No tengo soluciones mágicas. Y quien os diga que las tiene os miente, os engaña.
La verdad es que no sabemos cómo responder a tantos y tan graves problemas.
Lo único que sabemos con certeza es que necesitamos el esfuerzo y el compromiso de todas y todos. Poner a funcionar la inteligencia colectiva. Sacar lo mejor de cada persona y cooperar entre todas.
Solo desde la participación activa y el trabajo en equipo podremos encontrar las soluciones.
Y no vendrán sin sacrificio, sin esfuerzo, sin renunciar a muchas cosas que hemos acumulado en los tiempos del consumismo y el despilfarro.
El único camino es el de la solidaridad, el del apoyo mutuo, el de la suma de esfuerzos por encima de las diferencias, de las razas, de la cultura, de las religiones...
No se trata de que me cedáis vuestro voto y vuestra responsabilidad, votad por quien queráis o no votéis, pero -sobre todo- apostad por vosotras y vosotros mismos.
Esta es nuestra hora, el momento de construir colectiva y solidariamente una vida mejor para todas las personas y, sobre todo, para nuestras hijas y nuestros hijos.
A ello os invito.

4 comentarios:

  1. A mi también me gustaría que los políticos nos hablaran con esa sinceridad, sin vendernos falsas promesas, sin tratarnos como a tontos. Quizás entonces empezaríamos a ver la política como algo cercano y necesario.
    Pero me parece que nos vamos a quedar con las ganas.

    Tomás

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  2. que buen candidato fernando, ahi seguimos como tiene que ser maravilloso.

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  3. Como se nota que lees ciencia ficcion. Aunque esto lo incluiria mas en fantasia :)

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  4. Gracias a los tres por aportar vuestros comentarios, que convierten el monólogo en diálogo.

    A Tomás: defendamos una y otra vez, sin cansarnos la necesidad y la posibilidad de "otras formas de hacer política". Un día serán lo normal, no la excepción.

    Al "Anónimo": espero que no creas que me estoy postulando para ninguna candidatura. Le tengo demasiado respeto.

    A Gonso: pues si, tal vez hoy suene a ciencia ficción o fantasía, pero estoy convencido de que algún día -como digo más arriba- sera lo normal. Y apostaría a que, si algún candidato se atreviera hoy a hablarnos así, como a personas adultas, desde la sinceridad y la honestidad, conseguiría el apoyo de mucha gente.¿No?

    Gracias, de nuevo, a los tres.

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