jueves, 10 de noviembre de 2011

Novillos y rabonas

Jejeje. La semana pasada hice novillos. Aunque también podría decir hacer la vaca, irse de pinta, irse de capiura, comer jobos, echar o hacerse la pera, hacer la cimarra, hacerse la rabona o hacerse rata, que de todas esas maneras se le llama a la cosa en el amplio universo de la lengua hispana.
En fin, que me escaqueé de la (sana) costumbre de escribir todas las semanas una nueva entrada en este blog (¡y ya van 202!).
Como cuando íbamos al colegio y nos saltábamos una clase -o todo el día- para escaparnos a jugar al Retiro o a callejear por ahí.
En la escuela de la vida -pienso ahora- tan importantes como las clases de geografía y matemáticas fueron esas pequeñas transgresiones, esas aventuras de bolsillo que vivimos con la excitante sensación de burlar la norma y asomarnos por una rendija al mundo prohibido de las personas adultas.
Y es que a veces era muy difícil aguantar las clases aburridas, mientras la vida transcurría fuera.
Ojalá -a estas alturas- fuera posible también hacer novillos, escaquearse de los malos momentos, huir de los marrones, saltar -como Alicia- al otro lado del espejo para vivir una vida distinta.
Digo esto porque estoy hasta el coco de las primas de riesgo, la dictadura de los mercados, las agencias de rating... y todas sus puñeteras madres.
Y me engollipa la campaña electoral, con la sensación de que todo lo que nos dicen ya lo hemos oido, ya nos lo han prometido antes, ya lo han incumplido otras veces.
Veo como en Europa se salvan los bancos mientras se hunde la gente, se toman decisiones sin contar con la ciudadanía, se tumban gobiernos para evitar referendos y se colocan a los tecnócratas -agentes del capitalismo más descarnado- en los puestos de mayor poder...
Y...¡me entran unas ganas de hacer novillos!

4 comentarios:

  1. No es el momento de hacer novillos, es el de mojarse para cambiar las cosas.

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  2. Comparto la opinión de Anónimo, pero -a veces- me gustaría pasar de todo.
    No es posible. Incluso cuando se cierran los ojos a la realidad estamos haciendo política. Pero -a veces- me gustaría que fuera posible.
    En fin, una de tantas contradicciones como llevo encima (a las que quiero dedicar una próxima entrada).

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  3. Te entieendoooo, taaan biiiien!! Comparto lo escrito y reafirmo, de vez en cuando esas "piras" nos sirven para coger energiaaa!!
    Se te mereces algun novillo de vez en cuando, jejeje!
    muxutxus

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  4. Gracias María! También creo, como tu, que las "piras" (otro apelativo para "los novillos") a veces sirven para tomar aire y cargar las pilas energéticas. Todo no va a ser castigarse.Muchos besos para ti.

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