sábado, 19 de mayo de 2012

¡Abracadabra!

Comentaba hace un momento con mi amigo Esú el mal cuerpo que se nos pone cuando vemos en la tele o en los periódicos a los "señores de la crisis": Rajoy, Montoro, Guindos... aunque también pueden ser "señoras", como Cospedal, Sáez de Santamaría, Aguirre...
Y existe una "versión internacional" de los mismos personajes, como las señoras Merkel o Lagarde y los señores Sarkozy, Van Rompuy, Durao Barroso, Trichet, Draghi...
Hace algún tiempo tenían otras caras y otros nombres (Zapatero, Fernandez de la Vega, Solbes, Salgado...) pero, unos y otras son las personas y las caras que llevamos viendo en los medios desde hace cuatro años, anunciándonos un presente oscuro y un futuro negro, castigándonos -"por haber vivido por encima de nuestras posibilidades"(¡¿quien?!)- con recortes, subidas de impuestos, pérdidas de derechos, precariedad, miseria, miedo, represión...
Son pájaros de mal agüero, buitres carroñeros que nos imponen sacrificios sin que parezca que a ellos y ellas les afecte en exceso.
De hecho, se las apañan para salir siempre a flote -como la mierda, dice Esú- con jugosos sueldos (véase la Sra Cospedal), indemnizaciones de fábula (véase al Sr. Rato -¡por hundir un banco!) o recolocaciones millonarias (véase a la Sra Salgado o al Sr. Solbes).
Y, en consecuencia, tienen serias dificultades para perder la sonrisa. Así que, cuando aparecen en la tele o en los periódicos riéndose o bromeando entre si, nos preguntamos...pero ¿de qué coño se ríen?
Corre por las redes sociales una propuesta para que quienes se dedican a la política y la gestión pública pasen a cobrar -mientras dure la crisis y hasta que encuentren la solución para ella- el salario mínimo. Es más que probable que -en tiempo record- se pusieran de acuerdo para poner en marcha las respuestas adecuadas y eficaces. Pero es dudoso que vayan a aceptar la propuesta, sobre todo porque -ya digo- no parece que la crisis les vaya tan mal.
Así que se me ha ocurrido otra solución: ¡hacerles desaparecer!
Nos pondríamos de acuerdo toda la ciudadanía, concentrándonos en las plazas públicas y gritando al mismo tiempo la palabra mágica: ¡Abracadabra!
Y a partir de ese momento, los haríamos desaparecer de nuestras vidas para siempre, como si nunca hubieran existido.
Cuando viéramos alguno de sus "fantasmas" aparecer en la televisión, la apagaríamos al instante, y pasaríamos la página del periódico o cambiaríamos de emisora en la radio, si intentaran reaparecer.
No volveríamos a mencionar sus nombres y empezaríamos a vivir sin ellos, sin contar con ellos y ellas, acordando las soluciones  para "salir de la crisis" con nuestros propios medios, compartiendo lo que hay, olvidándonos de sus recetas venenosas, construyendo colectivamente alternativas a las formas de vida, producción y consumo que se han demostrado tóxicas, suicidas.
Tal vez esto sea un fantasía, pero...¿no sería fantástico?

8 comentarios:

  1. Estoy de acuerdo, pero la palabra mágica que funciona es ABRACABRONES!

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    1. jajajajajajaja ¡¡¡Genial!!!
      Qué tio....¡hasta de magia sabe!
      Un abrazo grande

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    2. Has dado en el clavo Fernando. "... riéndose o bromeando entre si, nos preguntamos...pero ¿de qué coño se ríen?"

      Hagamos magia, por favor!!!!!
      Un saludo.
      Ana

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    3. Hola Ana!
      Gracias por tu comentario.
      Creo que, si nos lo proponemos, sumando la energía positiva de millones de personas, podemos hacerles desaparecer para siempre.
      Entonces, seremos nosotros y nosotras quienes sonriamos de oreja a oreja.
      Un abrazote

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  2. Siii, sería fantástico.., cuenta conmigo para gritar la palabra mágica "abracadabra".., o mejor la que apunta Hilario (jajajaa) ¡ABRACABRONES!!!.

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    1. Bueno, decididamente, ya tenemos palabra mágica!!!! Por aclamación!!!
      Besos

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    2. O como dice y no se han cansado de repetir el economista James Galbraith y el economista y penalista William Black, no podemos resolver la crisis económica a menos que metamos en la cárcel a los delincuentes que han cometido actos fraudulentos, como siemple fernando genial, te dejo el enlace: http://iniciativadebate.org/2012/05/17/o-mandamos-a-los-banqueros-a-la-carcel-o-la-economia-no-se-recuperara/
      Un abrazo
      Pedro

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    3. Gracias por tu comentario, Pedro!
      No me parece una mala forma de hacer desaparecer a los "señores de la crisis": meterles en la carcel. Es menos romántico que la magia, pero muy eficaz.
      Un abrazo fuerte

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